Crisis educativa en Bélgica: estudiantes replican protestas francesas
Unas 200 personas fueron detenidas en Bélgica tras una serie de movilizaciones estudiantiles que afectan a Valonia y Bruselas desde el 1 de octubre, en un contexto de profundo descontento por recortes presupuestarios en el sistema educativo.
El movimiento, que ha cobrado especial fuerza en la ciudad de Lieja, refleja una crisis educativa de larga data en la región francófona del país. Aunque los estudiantes belgas se inspiraron en las recientes protestas de sus pares en Francia, las autoridades señalan que las causas son distintas.
Mientras que en Francia el conflicto tiene una dinámica propia, en Bélgica la indignación se gestó desde la primavera pasada, cuando los docentes comenzaron a manifestarse contra la imposición de dos horas adicionales de clase sin recibir un aumento salarial, lo que provocó la suspensión de actividades en numerosos centros secundarios.
Reclamos por recortes y costos elevados
La situación actual se agravó debido a una serie de medidas de austeridad que impactan tanto a colegios privados como a ateneos públicos. Los estudiantes denuncian la eliminación de beneficios esenciales, como las comidas gratuitas y la provisión de materiales escolares. "El aumento de la matrícula a 1.200 euros para más de la mitad de los futuros estudiantes es insostenible", señalaron los manifestantes, quienes también expresaron su rechazo al incremento en el costo del transporte público, cuyo pase anual para menores de 26 años se disparó de 12 a 180 euros. Esta combinación de factores ha consolidado un frente de protesta que, por el momento, mantiene en vilo a las autoridades educativas de la Comunidad Francesa de Bélgica.