2026-10-09

Polémica

Estados Unidos transmitirá en vivo la ejecución por fusilamiento de un militar condenado por una masacre

La ejecución de Nidal Hasan fue programada para el 3 de diciembre en Fort Hood, Texas, donde en 2009 mató a 13 personas. La decisión, aprobada por Donald Trump, generó críticas de legisladores republicanos y demócratas por la intención de hacer pública la transmisión.

El Pentágono anunció que transmitirá en vivo la ejecución por pelotón de fusilamiento de Nidal Hasan, el exmayor del Ejército de Estados Unidos condenado por el tiroteo ocurrido en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas. Será la primera ejecución de este tipo en las Fuerzas Armadas estadounidenses desde la Segunda Guerra Mundial.

La medida fue aprobada por el presidente Donald Trump, luego de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, recomendara aplicar este método. Según lo informado por CNN, la ejecución fue programada para el 3 de diciembre a las 13, hora local, en la misma base donde Hasan perpetró el ataque.

Hegseth defendió la decisión de permitir que el público presencie el procedimiento. “Nos aseguraremos de que la gente pueda verla, de que sea pública, porque la gente necesita entender que este tipo de actos tiene consecuencias graves”, afirmó durante una entrevista con el comentarista Jack Posobiec.

El funcionario también señaló que el fusilamiento se realizará a la misma hora en que ocurrió el ataque y que el pelotón estará integrado por soldados con rifles. La iniciativa generó cuestionamientos de representantes de ambos partidos políticos y abrió interrogantes sobre su compatibilidad con las normas que regulan las ejecuciones militares.

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Hasan fue declarado culpable en julio de 2013 de 13 cargos de homicidio premeditado y 32 de intento de asesinato. El 5 de noviembre de 2009 abrió fuego contra militares que se encontraban en un centro de procesamiento médico de Fort Hood, donde realizaban evaluaciones previas a un despliegue. Luego siguió a quienes intentaban escapar y se enfrentó a agentes policiales, que lo hirieron durante el intercambio de disparos.

Durante el juicio, Hasan reconoció haber cometido el ataque y sostuvo que había elegido como objetivos a soldados que, según su postura, iban a participar en una guerra ilegal en Afganistán. El tiroteo dejó 13 personas muertas y otras 32 heridas.

Una ejecución televisada

La posible transmisión pública de la ejecución provocó críticas incluso dentro del Partido Republicano. El senador Thom Tillis calificó la propuesta como “más que repugnante” y cuestionó que Estados Unidos recurriera a una práctica que asoció con regímenes autoritarios. Por su parte, el demócrata Chris Murphy describió las ejecuciones públicas como “medievales” y expresó su rechazo a la iniciativa.

Además de las objeciones políticas, la transmisión podría entrar en conflicto con el Reglamento 190-55 del Ejército, que establece quiénes pueden presenciar una ejecución militar y prohíbe la presencia de menores. Sin embargo, la normativa contempla la posibilidad de que el responsable de la Policía Militar autorice excepciones, siempre que no contradigan leyes u otras disposiciones de mayor jerarquía.

La ejecución de Hasan también marcaría un hecho excepcional en la historia militar estadounidense. El último fusilamiento de un integrante del Ejército ocurrió el 31 de enero de 1945, cuando el soldado Eddie Slovik fue ejecutado en Francia tras ser condenado por deserción durante la Segunda Guerra Mundial.

La última ejecución realizada por el Ejército estadounidense mediante cualquier método tuvo lugar en 1961, cuando el soldado John Bennett fue ahorcado en Fort Leavenworth, Kansas, tras ser condenado por violación e intento de asesinato de una niña austríaca. De acuerdo con los antecedentes citados por CNN, desde 1916 las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ejecutaron a 135 integrantes.

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