PREOCUPACIÓN EN KILÓMETRO 5
Barrio Usina exige una obra definitiva para frenar el avance del mar
Después de 90 días de incertidumbre y constante deterioro en el sector costero del barrio Usina, en Kilómetro 5, este jueves comenzó el movimiento de maquinaria pesada sobre la calle Arenales. Camiones volcadores arribaron al lugar para volcar escombros y material de relleno, además de iniciar la reposición del cordón cuneta en la zona donde las fuertes marejadas del pasado mes de julio provocaron un enorme socavón.
La llegada de las cuadrillas responde a una incansable seguidilla de reclamos por parte de los vecinos, quienes contaron con la visibilización del tema a través de continuas portadas en las ediciones en papel del diario Crónica. La presión mediática y comunitaria dio sus frutos tras un trimestre de parálisis frente a la erosión y el avance del mar.
El reclamo por una solución estructural
Si bien el inicio de las tareas generó alivio por la recuperación de la transitabilidad, la comunidad local remarcó que el vertido de escombros y tierra funciona únicamente como un parche temporal.
Los vecinos se acercaron a la costa esta mañana para ver el trabajo y advirtieron que un relleno de suelo suelto no resistirá el empuje de una nueva marejada de gran intensidad.
El barrio Usina es uno de los puntos más golpeados por el oleaje, lo que mantiene en alerta continua a las viviendas más cercanas a la línea de costa.
El sector, que reune a más de cincuenta familias, exige una intervención integral de ingeniería que garantice protección a largo plazo, proponiendo como alternativas urgentes la ejecución de un enrocado o la construcción de un murallón de contención.
Mientras los camiones continúan trabajando en la reconstrucción del trazado, los vecinos valoran el primer paso, pero sostienen que no bajarán los brazos hasta consolidar una solución de fondo para un problema que erosiona al sector desde hace décadas.