Tensión entre Tierra del Fuego y Nación por el amarre de un buque británico
El Ejecutivo provincial expresó un "repudio y rechazo enérgico" ante la presencia de la embarcación en una terminal que, aunque se encuentra bajo intervención de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), es propiedad de la provincia.
Las autoridades locales calificaron la situación como "inadmisible", argumentando que la operación de un buque británico en territorio fueguino contradice la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur, confirmó que el navío realizó maniobras de carga de crudo en la zona norte de la provincia y aseguró que investigarán qué operadora petrolera contrató sus servicios.
La respuesta de la Casa Rosada
Por su parte, el portavoz presidencial, Adrián Ravier, desestimó las denuncias y defendió la legalidad de la maniobra. Durante una conferencia de prensa, el funcionario afirmó que "el VS Promise es un buque petrolero que cargó petróleo crudo en la cuenca del puerto de Cullen" y subrayó que la operación contó con el aval previo de las autoridades locales.
Según Ravier, el ingreso del buque no infringe ninguna normativa vigente, ya que la ley provincial que prohíbe el amarre de naves británicas se limita estrictamente a aquellas vinculadas con la exploración o explotación de recursos naturales en la cuenca de Malvinas, condición que, según el Ejecutivo nacional, no se aplicaría en este caso particular.