Colombia declara emergencia económica tras el devastador terremoto de 7,4
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, decretó la emergencia económica tras el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, departamento de Chocó.
El mandatario justificó la medida argumentando que la situación supera los instrumentos ordinarios del Estado. "En condiciones financieras normales, buena parte de los efectos inmediatos de una tragedia de esta magnitud podrían enfrentarse usando los instrumentos ordinarios del Estado y ampliando apropiaciones al Presupuesto General de la Nación, pero Colombia enfrenta una realidad fiscal extraordinariamente difícil", señaló el jefe de Estado al explicar los alcances de la norma.
Impacto humano y estructural
Según el reporte de la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgo de Desastres (Ungrd), la tragedia ha cobrado la vida de 319 personas y ha dejado 4.469 heridos, mientras que 260 ciudadanos permanecen desaparecidos bajo los escombros.
La emergencia busca canalizar recursos urgentes para la reconstrucción de viviendas, comercios e infraestructura crítica, incluyendo escuelas y hospitales.
El balance oficial detalla que el movimiento telúrico afectó a 151.433 familias, lo que equivale a 272.830 personas damnificadas. En cuanto a la infraestructura, se reportaron 302 edificios colapsados, 151.995 viviendas averiadas y 30.803 casas totalmente destruidas, además de un impacto significativo en la fauna local con 1.731 animales afectados.