Milei homenajeó a San Martín y advirtió: “Hoy la libertad tiene nuevos enemigos”
El presidente Javier Milei encabezó este lunes el acto por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín y aprovechó la conmemoración para pronunciar un fuerte discurso centrado en la defensa de la libertad, la seguridad y el rumbo de su Gobierno.
“Hoy la libertad tiene nuevos enemigos”, sostuvo el mandatario durante la ceremonia realizada en el Monumento al Libertador de la Plaza San Martín, en el barrio porteño de Retiro.
La actividad marcó además la reaparición pública de Milei después de nueve días sin agenda oficial. Estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; integrantes del Gabinete y autoridades de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.
En uno de los pasajes más contundentes de su intervención, el jefe de Estado aseguró: “El mal existe y quienes eligen ese camino deben ser sometidos por la fuerza”. En ese sentido, sostuvo que el Estado debe contar con “policías capaces, entrenados y vigilantes que defiendan a los ciudadanos honestos”.
Milei llamó a “dar la batalla cultural”
A partir de la figura de San Martín, Milei trazó un paralelismo entre las luchas por la independencia y los desafíos que, según consideró, enfrenta actualmente la Argentina.
“Debemos dar la batalla cultural para explicar que esta libertad depende de los valores que nos hicieron grandes”, expresó.
El Presidente también volvió a cuestionar el modelo político y económico previo a su llegada a la Casa Rosada. “Hay algunos que quieren que vuelva el pasado en el que vivíamos. Porque si bien la mayoría se empobreció con el modelo anterior, una enorme minoría se benefició enormemente”, afirmó.
Y sentenció: “No hay más opción que seguir adelante, no hay pasado al que regresar”.
Milei planteó que la misión de su administración es brindar estabilidad para que los ciudadanos puedan proyectar sus vidas y cuestionó aquellas concepciones que, según su visión, buscan justificar determinadas acciones en nombre de un objetivo superior.
“Nos quieren hacer creer que el pecado es justo y que el robo está justificado si es por un supuesto bien superior, sea este la necesidad económica del pobre o la necesidad fiscal del Estado”, sostuvo.
Para el mandatario, defender el legado sanmartiniano implica también preservar los valores que su administración identifica con la libertad individual. “La libertad es un derecho, pero debe ser conquistada y defendida de quienes se oponen a él”, señaló.
Fuerzas Armadas, seguridad y fronteras
Otro de los ejes centrales del discurso estuvo puesto en el rol de las fuerzas estatales frente a lo que Milei definió como amenazas “internas” y “externas”.
El Presidente consideró necesario contar con Fuerzas Armadas “equipadas y bien formadas” y reforzar la capacidad operativa de las fuerzas policiales.
Respecto de los desafíos externos, mencionó la necesidad de “retomar la protección de nuestras fronteras, elegir bien nuestras alianzas geopolíticas, luchar contra todas las formas de terrorismo y pararnos siempre del lado de la democracia”.
En esa línea, sostuvo que el país enfrenta “nuevos desafíos para preservar y expandir” el legado de San Martín.
El mensaje político y un fuerte abrazo a Sturzenegger
El acto contó con la presencia del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; los ministros Luis Caputo y Carlos Presti, además de otros integrantes del Ejecutivo, legisladores, diplomáticos y autoridades militares.
Uno de los momentos políticos de la ceremonia se produjo cuando Milei saludó con un fuerte abrazo a Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, quien quedó bajo cuestionamientos internos luego del revés que sufrió el oficialismo con las iniciativas sobre tierras y manejo del fuego en el Senado.
La ceremonia tuvo una duración aproximada de 40 minutos y concluyó con la interpretación de la Marcha de San Lorenzo por parte de la Fanfarria Militar Alto Perú del Regimiento de Granaderos a Caballo.
Milei acompañó fervorosamente la marcha y cerró así una aparición en la que combinó el homenaje al Libertador con una reafirmación de los principales lineamientos políticos e ideológicos de su administración.