Cuatro de cada diez niños argentinos están bajo la línea de pobreza
En el primer trimestre de 2026, el 42,5% de los niños, niñas y adolescentes en Argentina vive en hogares pobres, una cifra que refleja la persistencia de la crisis social pese a la reducción registrada desde el pico del 70,4% alcanzado en 2024.
El rol de las transferencias estatales
Las políticas de ingresos, principalmente la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar, han sido determinantes para contener la indigencia. Según datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, sin estas ayudas, la indigencia infantil se dispararía del 9,5% actual al 16,4%, mientras que la pobreza treparía al 47,8%.
"Las transferencias garantizaron un piso mínimo frente a la indigencia, pero en general no alcanzaron para algo tan básico como salir de la pobreza", señalaron las investigadoras Valentina González Sisto e Ianina Tuñón.
Desafíos estructurales y empleo
Aunque la pobreza infantil bajó casi 28 puntos porcentuales desde 2024, los indicadores se mantienen por encima de los niveles de 2018. La brecha entre hogares con empleo formal y aquellos con jefes desocupados o en la informalidad sigue siendo crítica, con una diferencia superior a los 50 puntos porcentuales.
En ciudades del sur patagónico como Comodoro Rivadavia, donde el mercado laboral presenta una fuerte segmentación, esta realidad golpea especialmente a los hogares monomarentales y a quienes dependen de empleos microinformales, impidiendo que las familias logren superar la Canasta Básica Total (CBT) a pesar de las asistencias recibidas.
Redactado con información de Filo.News y el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA)