Informe especial de Diario Crónica
Tras la salida de YPF ¿Cómo queda el panorama petrolero en la Cuenca Golfo San Jorge?
La Cuenca del Golfo San Jorge, cuna de la industria petrolera argentina desde el descubrimiento de 1907 en Comodoro Rivadavia, transita la transformación estructural más trascendental de los últimos cincuenta años. Tras la decisión estratégica de YPF de concentrar el 100% de sus inversiones de capital (Capex) en los recursos no convencionales de alta rentabilidad en Vaca Muerta —proceso enmarcado en su denominado Plan 4x4 y el Proyecto Andes—, la región patagónica ha debido reescribir a paso acelerado su mapa operativo, productivo y normativo.
El capítulo definitivo de esta transición institucional tuvo lugar el pasado 3 de julio, cuando la Legislatura de la Provincia del Chubut aprobó, con 17 votos a favor y 9 en contra, la ley que ratifica el acta acuerdo firmada entre el gobernador Ignacio "Nacho" Torres y la conducción de la petrolera de bandera. La norma formalizó el retiro definitivo de YPF de los bloques convencionales y fijó un esquema compensatorio que busca amortiguar el impacto económico y social en la región.
El salto tecnológico de Pan American Energy en Cerro Dragón
Pan American Energy (PAE) ha reafirmado de forma indiscutida su rol como la principal operadora hidrocarburífera de Chubut. En un movimiento estratégico bisagra, la compañía encabezada por Marcos Bulgheroni presentó formalmente ante el Poder Ejecutivo Nacional su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para llevar adelante un plan de US$ 680 millones destinado a la recuperación terciaria en el emblemático yacimiento Cerro Dragón.
El proyecto prevé la instalación en superficie de 22 plantas de inyección de polímeros, la adecuación técnica de 220 pozos inyectores y la intervención de 650 pozos productores. Esta solución química busca "empujar" el crudo remanente atrapado en las rocas sedimentarias tras décadas de producción primaria y secundaria. Según las estimaciones técnicas, el programa incorporará unos 24 millones de barriles adicionales a lo largo de su ciclo, alcanzando un pico incremental de más de 11.300 barriles diarios.
PECOM y la apuesta por los campos heredados
Paralelamente, las áreas que YPF dejó vacantes en Chubut encontraron un receptor natural en PECOM, la firma energética del Grupo Pérez Companc. La empresa asumió la operación de los bloques El Trébol - Escalante y el 50% de Campamento Central - Cañadón Perdido.
Con inversiones anunciadas que superan los US$ 114 millones en El Trébol-Escalante, PECOM enfoca su modelo en duplicar la producción hacia el final de la década mediante un esquema operativo ajustado, trabajo mancomunado con pymes locales y la implementación de plantas móviles de polímeros (PIU).
Crown Point y la reactivación de servicios
La petrolera Crown Point también avanzó del anuncio a la práctica con un programa de tres pozos este semestre sobre la formación no convencional/apretada D-129. Como reflejo del repunte operativo, la empresa de servicios San Antonio International reanudó contratos en Santa Cruz tras más de un año de inactividad técnica en la zona
Santa Cruz: Bloques traspasados y USD 1.260 millones a 2031
En la margen sur de la cuenca, la transición articulada a través de la empresa estatal FOMICRUZ S.E. ingresó en su fase de ejecución. El esquema reunió a seis operadoras privadas —Patagonia Resources, Clear Petroleum, Roch, Quintana E&P, Brest y Azruge— que firmaron acuerdos de concesión con compromisos globales de inversión por USD 1.260 millones con horizonte a 2031 para explotar las 10 áreas ex-YPF.
Para hacer viable esta operación frente a los elevados costos de extracción, el Ejecutivo santacruceño reglamentó una reducción de las regalías petroleras del 12% al 9% destinada a la reactivación de unos 4.000 pozos inactivos o marginales (stripper wells). El programa se completa con un fondo de compensación de USD 200 millones para desarrollo social y la auditoría ambiental a cargo de la Facultad de Ingeniería de la UBA.
La paradoja
Pese a los millonarios compromisos de capital, la transición atraviesa un delicado cuello de botella en el plano social y operativo.
La desmovilización de equipos por parte de YPF en la etapa previa al traspaso provocó la pérdida de casi 20.000 puestos de trabajo en los últimos dos años entre las ciudades de Comodoro Rivadavia, Caleta Olivia, Las Heras y Pico Truncado. A este panorama se suma una reciente firma paritaria del 16% acompañada por la advertencia gremial sobre 250 empleos en riesgo inminente, lo que impulsa un constante éxodo de profesionales y operadores calificados hacia los yacimientos de la Cuenca Neuquina.
No obstante, las proyecciones de campo indican una inminente tensión inversa. Si los planes de inversión presentados por PAE, PECOM y Crown Point se traducen en pozos efectivos, la provincia de Chubut podría cerrar el año con nueve equipos perforadores activos simultáneamente, una marca de actividad que la cuenca no alcanzaba desde el año 2019. Esta reactivación amenaza con generar un brusco déficit de oferta de mano de obra técnica capacitada en el corto plazo.
La Cuenca del Golfo San Jorge demuestra que la coexistencia entre gigantes maduros y el despegue del shale en Neuquén no es un juego de suma cero. A través de la combinación de inyección química de polímeros (cuya importación ya fue liberada), flexibilización fiscal provinciales y la llegada de operadoras con modelos de costos independientes, la región patagónica busca asegurar su vigencia productiva mientras intenta frenar la ya marcada pérdida de talento clave antes de que la nueva demanda de pozos vuelva a golpear a su puerta.