Rusia denuncia la muerte de 86 civiles en ataques ucranianos y advierte a Japón
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia informó que 86 civiles, incluidos seis niños, murieron y otros 409 resultaron heridos tras ataques ucranianos registrados entre el 15 y el 24 de julio en territorio ruso.
La vocera de la cancillería rusa, Maria Zakharova, detalló que la cifra de afectados incluye a menores de edad y responsabilizó directamente a las potencias occidentales por el suministro de armamento.
"Occidente es cómplice activo de los ataques en Kiev a civiles, incluyendo a niños, a través del suministro de armas", afirmó la funcionaria durante una conferencia de prensa en Moscú. Según datos del Comité de Investigación de la Federación de Rusia, el conflicto ha dejado un saldo acumulado de más de 240 niños fallecidos desde 2014 hasta la fecha.
Situación en la frontera y advertencias
La tensión se mantiene en niveles críticos, con reportes adicionales de agresiones en zonas fronterizas. El gobernador interino de Bélgorod, Alexandr Shuváyev, confirmó que al menos 19 personas sufrieron heridas durante una ofensiva en la ciudad de Shebékino. Ante este escenario, Zakharova advirtió que "todas estas acciones recibirán su castigo, el cual será ejecutado por las Fuerzas Armadas y las agencias del orden de Rusia", dejando claro que Moscú no dejará pasar estos incidentes sin una respuesta contundente.
Advertencia sobre el programa nuclear japonés
En otro frente diplomático, el Kremlin endureció su postura frente a Japón debido a su proceso de remilitarización. Zakharova cuestionó las declaraciones del ministro de Defensa japonés sobre un posible debate nuclear, calificándolas como una amenaza a la estabilidad regional. "La posible introducción de armas nucleares por parte de Japón en el marco de su acelerado proceso de remilitarización supondría una amenaza para la seguridad nacional de Rusia", sentenció la portavoz.
Finalmente, instó a Tokio a recordar las lecciones históricas y retomar el camino del desarrollo pacífico, rechazando que los argumentos de autodefensa justifiquen una escalada armamentística en la región.