Solidaridad en el Máximo Abasolo: ofrecerán cortes de pelo a cambio de leña y frazadas
La necesidad en el barrio Máximo Abasolo se hace sentir con más fuerza en la temporada invernal. "Nosotros tenemos gas y tenemos frío, me imagino la gente que no tiene", reflexiona Elizabeth Mansilla, peluquera con tres décadas de profesión y una vida dedicada al trabajo social en el sector.
Conmovida por los crudos testimonios de vecinas que deben meter a sus hijos en bolsas de dormir para pasar la noche, Elizabeth decidió activar una red de solidaridad entre colegas: ofrecerán servicios de peluquería a cambio de leña, frazadas y camperas de abrigo.
La iniciativa no tardó en replicarse entre los profesionales de la tijera. Lo que comenzó como una idea individual se transformó en una gran jornada que sumará a 13 profesionales, incluyendo al joven barbero Bruno (16 años) con su equipo de cinco barberos, una lady barber, cinco peluqueras y dos estilistas, con el respaldo de la academia Romantis Medici.
"No somos principiantes. De repente, no es porque queremos aprender más, sino porque queremos, desde lo que sabemos, dar a la sociedad. Las críticas no nos quitan de seguir siendo lo que somos ni van a apagar nuestra esencia", aclara Elizabeth a Crónica ante algunos cuestionamientos en redes sociales.
Una historia de arraigo y contención social
Para Elizabeth y su esposo, el trabajo social no es una novedad. Desde el año 2018 realiza cortes solidarios en uniones vecinales, comedores e iglesias, pero sus raíces en el barrio son mucho más profundas: durante 17 años sostuvo el merendero y comedor infantil "Misionera Sara Anderson", financiado con su propio trabajo y donaciones.
El punto de encuentro para esta jornada será el Templo Lugar de Vida, un espacio que desde hace 20 años realiza tareas comunitarias en el sector, comenzando en un pequeño tráiler de 3x3 metros cuando en la zona no había infraestructura.
Aprender a caminar el barrio fue un desafío largo que Elizabeth transformó en empatía pura. Hoy, su mirada se enfoca en la urgencia del día a día y en la importancia de no mirar hacia el costado. "La situación hoy es bastante compleja. No todos tienen gas, no todos tienen trabajo, y se nota mucho. Diariamente llega gente pidiendo", explicó Mansilla.
Sobre el motor que impulsa la movida, la estilista explicó: "A mí esto me genera un acto de misericordia. El hecho de sentarme a comer y pensar que hay gente que no come... Hoy nosotros estamos bien, pero eso no quiere decir que no podamos ayudar al prójimo. Es gente que necesita tanto afecto y amor como nosotros".
Datos clave del evento solidario
La jornada solidaria en el barrio Máximo Abasolo será el miércoles 15 de julio, en el horario de 14:00 a 17:00 horas en la calle Adela Esmal 1570, Barrio Máximo Abasolo, Zona de Quintas 1.
La intención de los organizadores es juntar leña, frazadas y camperas de abrigo en buen estado para luego poder repartir entre los vecinos del sector.