Descubren tendencia de las personas a caminar en sentido antihorario
Investigaciones recientes de las universidades de Navarra y Tokio revelaron patrones específicos en la movilidad humana. Los resultados indican que los peatones tienden a girar de forma natural en sentido contrario a las agujas del reloj al desplazarse en espacios abiertos.
El estudio, publicado en la revista Nature Communications, surgió tras analizar comportamientos de distanciamiento social. Los especialistas observaron que esta preferencia se manifiesta incluso cuando los individuos caminan sin un rumbo fijo o destino determinado.
Pruebas y metodologías aplicadas
Los experimentos incluyeron a 209 participantes que circularon de manera solitaria dentro de recintos hexagonales formados por mobiliario. Esta configuración permitió aislar al individuo de influencias externas, como normas sociales o la presencia de otras personas en el trayecto.
Claudio Feliciani y el equipo de investigación determinaron que el sesgo locomotor no está condicionado por el género ni por la lateralidad del sujeto. Es decir, no depende de si la persona es diestra o zurda para sus actividades cotidianas.
Seguridad y diseño de infraestructuras
El descubrimiento posee aplicaciones directas en la planificación urbana y la arquitectura de seguridad. El diseño de rutas de evacuación en estadios, aeropuertos y centros comerciales podría optimizarse considerando este comportamiento intrínseco para agilizar los flujos.
Según el físico Iker Zuriguel, las causas exactas de este fenómeno aún permanecen bajo estudio. No obstante, los datos recolectados permiten cuestionar que el movimiento de las masas dependa exclusivamente de convenciones culturales o interacciones visuales entre los sujetos.
Comportamiento en la infancia y eventos masivos
Los registros indicaron que la tendencia hacia el sentido antihorario es significativamente más marcada en los niños. Este patrón también se había identificado previamente en el comportamiento de multitudes durante eventos musicales de gran concurrencia, como recitales.
La gestión de grandes concentraciones de personas en espacios públicos requiere de estas evidencias científicas. La comprensión de los sesgos naturales de movimiento facilita la prevención de incidentes durante situaciones de emergencia o procesos de evacuación masiva.