Conflictos en el Líbano: reportan daños en más de 2.200 comercios por bombardeos
El ministro de Trabajo del Líbano, Mohammad Haidar, denunció que las operaciones militares israelíes provocaron daños severos en más de 2.200 establecimientos económicos. La situación afecta directamente la sostenibilidad de la fuerza laboral en la región.
Durante su presentación en la Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra, el funcionario detalló que la cifra de víctimas asciende a más de 3.000 fallecidos y 9.000 heridos. El conflicto genera una crisis profunda en la estructura social del país.
De acuerdo con las estadísticas oficiales presentadas, más de 1.700 comercios sufrieron daños parciales en su estructura. Por otro lado, un total de 500 establecimientos fueron reportados como completamente destruidos tras las incursiones aéreas.
Los sectores más perjudicados incluyen la actividad comercial, la industria local y las pequeñas y medianas empresas. La interrupción del empleo pone en riesgo el sustento diario de miles de familias en las zonas afectadas.
Pedido de ayuda internacional
Haidar realizó un llamado urgente a la comunidad internacional para implementar medidas de protección para la población civil. El funcionario enfatizó la necesidad de resguardar las instituciones económicas para permitir una futura recuperación del país.
La solicitud busca mitigar los desafíos derivados de los ataques en curso, que continúan alterando la estabilidad de la región. El pedido se formalizó ante representantes de diversos países en el marco del encuentro en Suiza.
Confirmación de bajas militares
En paralelo a los informes civiles, las Fuerzas de Defensa de Israel comunicaron la muerte de Abed Harb. El hombre era señalado como el jefe de la unidad de ingeniería de Hezbolá y responsable de diversas operaciones militares.
Según el parte oficial, Harb supervisaba el despliegue de artefactos explosivos contra tropas israelíes en el sur del Líbano. El ataque aéreo que terminó con su vida se habría producido durante la semana pasada en una operación focalizada.
El informe militar israelí también dio cuenta de la destrucción de un lanzacohetes utilizado por milicianos. La estructura era empleada para realizar disparos contra las fuerzas que operan en la zona fronteriza.
Hasta el momento, Hezbolá no emitió declaraciones oficiales respecto a las afirmaciones de Israel. La escalada de violencia mantiene en alerta a los organismos de derechos humanos por las consecuencias en la población civil.