2026-06-02

Alertan por los peligros del monóxido de carbono en invierno

El monóxido de carbono no se ve ni se siente. Conocé cómo prevenir la intoxicación en el hogar ante las bajas temperaturas en la región.

Con el descenso de las temperaturas, el uso de sistemas de calefacción se vuelve constante. El monóxido de carbono surge como una amenaza crítica debido a que es un gas que no tiene olor, color ni sabor, lo que dificulta su detección.

La acumulación de este gas tóxico se produce principalmente por el mal funcionamiento de artefactos o la falta de ventilación adecuada. Esta situación genera riesgos graves para la salud de los habitantes durante los meses de invierno.

Síntomas y señales de alerta

El cuadro clínico suele manifestarse a través de un dolor de cabeza persistente, mareos, náuseas y una debilidad repentina. Estos signos suelen intensificarse al permanecer en ambientes cerrados y pueden mejorar al salir al aire libre.

Es fundamental no confundir estos malestares con enfermedades virales típicas de la época. A diferencia de un cuadro gripal, la intoxicación por monóxido de carbono no presenta fiebre, congestión ni dolor de garganta.

Grupos de riesgo y diagnóstico

La exposición prolongada puede derivar en vómitos, dificultad para respirar, visión borrosa y pérdida del conocimiento. Los niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas son los sectores más vulnerables ante este fenómeno.

La médica clínica Lorena Alanis destaca la importancia de observar si varios integrantes de la familia se sienten mal al mismo tiempo. Muchas veces los síntomas iniciales se confunden erróneamente con cansancio o estrés diario.

Medidas de prevención esenciales

Para evitar accidentes, se recomienda realizar revisiones periódicas de estufas, calefactores y calefones con gasistas matriculados. Es vital mantener siempre una mínima circulación de aire en los ambientes calefaccionados del hogar.

Ante cualquier sospecha de intoxicación, se debe ventilar la vivienda de inmediato, apagar los artefactos a combustión y acudir rápidamente a una guardia médica. La prevención y el control técnico son las herramientas principales para un invierno seguro.

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