2026-05-23

Baños de agua fría y golpes por no “hablar bien”: el calvario de Ángel

El fiscal Oribones brindó detalles de las situaciones de maltrato que vivió Ángel López y señaló que existen videos que dan cuenta de este calvario además de testimonios que comprometen a los imputados.

En la audiencia de ampliación del objeto procesal realizada el viernes por el crimen de Ángel López, se incorporaron los resultados del estudio histopatológico y de la Junta Médica interviniente, que indican que el niño de tan solo 4 años falleció como consecuencia de una respuesta inflamatoria sistémica y daño multiorgánico, debido a un proceso infeccioso con foco pulmonar, de bronquiolitis y bronconeumonía, en concomitancia con traumatismos craneoencefálicos.

En este contexto, también se ventilaron resultados de otras pericias, de la apertura de teléfonos celulares y nuevos testimonios, elementos que darían cuenta del calvario que vivió el niño a raíz de los presuntos maltratos sufridos en manos de quienes debían brindarle cuidados: su progenitora, Mariela Altamirano, y la pareja de la mujer, Maicol González.

A raíz de ello, se indicó que el 5 de noviembre de 2025, Ángel comenzó a convivir con los imputados en una vivienda de Zona de Quintas I, y que entre los días 17 y 18 de marzo comenzó a desarrollar una afección respiratoria con síntomas consistentes en hipodinamia, decaimiento y pérdida de peso, cuestiones que, según la Fiscalía, fueron ignoradas por quienes estaban a cargo de su cuidado.

Desde la Fiscalía sostuvieron que Ángel era sometido a situaciones de maltrato y baños de agua fría a modo de castigo, acciones que habrían incrementado el riesgo de muerte e intensificado su enfermedad.

Indicaron que las agresiones se aplicaron por última vez el 4 de abril de 2026, en horas del mediodía, cuando Altamirano lo castigó mediante golpes, presiones en el cráneo y tirones de cabello, obligándolo a bañarse en agua fría y contaminada de una pileta pelopincho ubicada en el patio del domicilio, pese a que aquel día la sensación térmica rondaba los 14 grados. Todo ello agravó el cuadro de Ángel, quien falleció el 6 de abril a las 23:40 horas.

Un video que mostraría el maltrato

El fiscal general Facundo Oribones destacó que del teléfono de González pudieron recuperar un video grabado por Altamirano y enviado posteriormente a González, en el que le enseñaba los números a Ángel.

El registro data del 4 de abril, en horas del mediodía, y en él el niño se mostraba angustiado mientras ella le decía que no llorara y que no le había pegado. Unos 25 o 30 minutos después, aparece otro video fechado el mismo día a las 13:04 horas, donde Ángel está en remera y calzoncillos y Altamirano lo obliga a introducirse en la pileta ubicada en el exterior de la vivienda, que contenía agua en malas condiciones.

“El niño evidencia un estado de enfriamiento, se abraza producto del frío. Esto era una manera de aleccionar que tenían tanto Altamirano como González cuando el niño cometía una falta, como puede ser en este caso no saber contar del 1 al 20 con 4 años de edad”, sostuvo Oribones.

El fiscal subrayó que esto guarda relación con lo expuesto en audiencias anteriores, donde se indicó que lo aleccionaban arrojándole jarras de agua fría, además del testimonio de la maestra del jardín, quien relató que Ángel estaba angustiado y había dicho que lo habían bañado con agua fría y que él quería “agua calentita”.

“¿Vas a hablar bien o no vas a hablar bien?”

En otro tramo de su exposición, Oribones comentó que existe el testimonio de una vecina que escuchaba cuando González presuntamente agredía a Ángel por no hablar correctamente.

“Le pronunciaba palabras y le decía ‘¿vas a hablar bien o no vas a hablar bien?’. Acto seguido se escuchaban ruidos contra las chapas, como que lo estaban golpeando”, relató el fiscal.

Otro testimonio daría cuenta de que, en un día de mucho calor, la pareja salió del domicilio junto a su bebé dejando a Ángel encerrado. Sin embargo, al advertir que una vecina los observaba, regresaron a buscarlo.

“¿Hasta cuándo va a dormir ese nene?”

Otro de los mensajes encontrados en los celulares de los imputados data del 17 de marzo, cuando Altamirano consultó a las 21 horas a González: “¿Hasta cuándo va a dormir ese nene?”, en referencia a Ángel López. González le respondió que ya se había levantado.

Mientras tanto, el 18 de marzo González le escribió a Altamirano: “Tu bebé está largando mocos”. Luego, el 27 de marzo, Altamirano le consultó a González: “¿Pudiste llevar a Ángel al pediatra?”, aunque más tarde, a las 11:30 horas, indicó que no porque “nos quedamos dormidos”.

Así, el fiscal recalcó: “Los síntomas eran evidentes, necesitaban concurrir a un pediatra, pero no lo hicieron”.

En este contexto, Oribones también sostuvo: “El niño López falleció producto de una bronquiolitis y una bronconeumonía, en concomitancia con traumatismos craneoencefálicos, todo esto en un contexto de maltrato infantil. Nadie puede morir por bronconeumonía de un día para el otro”.

Además, destacó: “Altamirano y González dijeron hasta el hartazgo que Ángel López había estado en perfectas condiciones, que el día anterior había estado nadando y jugando en la pileta hasta las 12 de la noche. Eso es mentira, lo estaban castigando”.

Finalmente, enumeró lo sucedido el día de la muerte de Ángel e indicó que el niño “estaba azul”, que le costaba respirar y que tuvieron que inyectarle adrenalina para poder llevarlo con vida al nosocomio. “Estaba en agonía”, aseveró.

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