2026-05-20

Planifican la construcción de un megatúnel submarino para unir Santa Cruz y Tierra del Fuego

La propuesta binacional entre Argentina y Chile apunta al diseño de un viaducto subterráneo emplazado en el Estrecho de Magallanes, con el fin de sustituir el esquema vigente de transbordadores chilenos por una vía subacuática que enlazará la zona continental con el territorio insular en un breve lapso de tiempo.

La tradicional y compleja navegación marítima que caracteriza a la porción más austral del continente americano se encuentra ante la posibilidad de transformarse de modo definitivo. Esto se debe a un ambicioso plan coordinado entre las naciones de Argentina y Chile, cuyo propósito medular radica en edificar un conducto subterráneo por debajo del agua en el sector de menor anchura del Estrecho de Magallanes, permitiendo de este modo una conexión de tipo directo entre el área continental y la Isla Grande de Tierra del Fuego.

En la actualidad, las personas que necesitan realizar dicho trayecto se ven obligadas a adentrarse en la jurisdicción del país trasandino para embarcarse en un sistema de transbordadores, un viaje que demanda de forma aproximada unos treinta minutos de navegación. A pesar de esto, el riguroso estado del tiempo que predomina en esa zona geográfica ocasiona interrupciones frecuentes en las prestaciones de los barcos. La puesta en marcha de esta nueva alternativa por debajo del suelo marino terminaría con los condicionamientos del servicio de transporte y disminuiría de manera notable las prolongadas demoras asociadas a las esperas.

Los detalles técnicos y el presupuesto de una infraestructura clave

Si se evalúa desde una perspectiva técnica, la concreción del trayecto demandará la realización de perforaciones en la plataforma marina a lo largo de una extensión cercana a los cuatro kilómetros dentro del área geográfica denominada Primera Angostura. La factibilidad técnica de estas construcciones ya contó con el estudio y la evaluación de especialistas oriundos del continente europeo. El desempeño y las obras previas concretadas por estos expertos en territorios nórdicos ratifican la viabilidad de edificar galerías sumergidas en regiones que ostentan particularidades geográficas semejantes.

Aparte de representar un beneficio para la actividad turística de la región, la propuesta trae consigo una ventaja de proporciones mayúsculas en materia de logística para la provisión de insumos y la unificación de la zona sur del territorio argentino. Esto responde a que los vehículos de transporte de mercaderías pesadas y productos generales obtendrán una mayor regularidad y previsibilidad en sus viajes, dejando atrás las reiteradas cancelaciones de cruces motivadas por las ráfagas de viento intenso sobre las aguas. Al mismo tiempo, este avance impulsará de forma directa el progreso financiero de los asentamientos poblacionales tanto de la isla como del continente.

El desarrollo de esta infraestructura vial fija, cuya concreción exigirá un desembolso estimado en los 1.500 millones de dólares, precisará del establecimiento de un entendimiento de carácter histórico entre los gobiernos de Argentina y Chile. Asimismo, constituye un reto de ingeniería sumamente complejo que demandará un financiamiento de gran escala. Si bien la concepción primaria del proyecto tuvo su origen en territorio chileno, la viabilidad de sus etapas constructivas estará supeditada a los convenios que se alcancen para la obtención de fondos de manera conjunta entre ambos estados o mediante el aporte de inversiones provenientes de empresas privadas. En el supuesto de volverse una realidad, constituirá un acontecimiento trascendental en la integración de las rutas patagónicas y transformará por completo la organización geográfica del sector austral.

Con información de Perfil.

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