Básquetbol. Galería del brasileño en Comodoro
Murió la leyenda Oscar Schmidt, que supo brillar en el Socios
El histórico jugador también tuvo su capítulo en Comodoro Rivadavia. En marzo de 2001 pisó el histórico Socios Fundadores defendiendo la camiseta de Flamengo, en una serie semifinal de la Liga Sudamericana frente a Gimnasia. Su presencia fue todo una sensación y un acontecimiento para el público local, que pudo ver en vivo a una de las grandes figuras del básquetbol internacional.
Aquel momento coincidió con uno de los períodos más exitosos en la historia del “Verde”, que terminaría siendo protagonista de una campaña inolvidable. Gimnasia logró quedarse con la serie por 2-1, tras caer en el primer juego como visitante y revertir la historia con dos triunfos consecutivos en el Socios Fundadores. Luego avanzó a la final, donde cayó ante Estudiantes de Olavarría.
Ese marzo de 2001 quedó grabado como uno de los meses más importantes en la historia deportiva de la ciudad. Tras una sólida primera fase en Chile, Gimnasia eliminó sucesivamente a Uberlandia y Flamengo, ambos de Brasil, generando noches colmadas de público.
La semifinal histórica
Con el pasaje a semifinales, el equipo dirigido por Fernando Duró se preparó para enfrentar al Flamengo de Oscar Schmidt. El primer juego, disputado en el Tijuca Tennis Clube de Río de Janeiro, fue para el conjunto brasileño por 112 a 105, en un partido de alto goleo, con predominio del tiro exterior y varios momentos de tensión.
El duelo tuvo como protagonistas al propio Schmidt, con una sobresaliente tarea perimetral, y a David Scott y Leandro Masieri en el conjunto comodorense.
Schmidt fue el goleador con 34 puntos (7 triples), acompañado por Ratto y Robyn Davis con 21 cada uno. En Gimnasia se destacaron Scott con 29 unidades y Leonardo Diebold con 16 (4 triples).
Ya en Comodoro, el segundo partido generó una expectativa pocas veces vista. Las entradas se agotaron varios días antes, en un clima que recordó las grandes noches del 89 y del inicio de los 90. Allí, Gimnasia respondió con una actuación colectiva de alto nivel y se impuso con claridad por 108 a 91 para forzar el tercer y decisivo encuentro.
La figura fue Pablo Moldú, con 28 puntos (21 en el primer tiempo), además de 5 asistencias y 6 recuperos. Scott aportó 23 unidades y Stanley Easterling sumó 19 puntos y 12 rebotes. Schmidt, en tanto, convirtió 3 de 8 triples.
Una noche inolvidable en el Socios
El 31 de marzo se disputó el partido decisivo, uno de los más trascendentes en la historia del básquetbol profesional de Gimnasia. El “Verde” ganó 108 a 105, se quedó con la serie 2-1 y avanzó a la final de la Liga Sudamericana.
El encuentro fue extremadamente parejo. Flamengo volvió a apostar a la defensa zonal, pero Gimnasia respondió con efectividad desde el perímetro, especialmente a través de Scott, Masieri y Moldú. En el segundo tiempo, el desarrollo se tornó aún más intenso, con problemas de faltas y constantes cambios en el liderazgo del marcador.
En el tercer cuarto, el conjunto brasileño logró inclinar momentáneamente el juego, pero apareció Masieri con puntos clave para sostener la paridad. La salida de Easterling por acumulación de faltas complicó al local y el cierre se jugó fue incertidumbre.
A falta de 1:40, Flamengo pasó al frente 100-99, pero en ese momento emergió la figura de Moldú. El ídolo, cuya camiseta número 7 hoy cuelga en el techo del Socios, anotó un doble y cuatro tiros libres consecutivos para devolverle la ventaja a Gimnasia y encaminar la victoria.
En la última posesión, Davis tuvo un lanzamiento de tres puntos para igualar el partido, pero falló. El festejo fue total en Comodoro, en una de esas noches que quedaron marcadas para siempre en la memoria del deporte local.
En abril, Gimnasia disputó y perdió la final ante Estudiantes de Olavarría, dirigido por Sergio Hernández.
Aquella campaña quedó en la historia grande del club y del deporte de la ciudad. Y en ese recorrido también quedó la presencia de Oscar Schmidt, una leyenda mundial que dejó su marca en el Socios Fundadores.
Síntesis de la tercera semifinal
Gimnasia 108: Diebold 1, Moldú 36, Scott 15, Masieri 13 y Easterling 16. Ingresaron: Nóbile 16, Martín 9, Jovanovich 2 y Romero 0. D.T.: Fernando Duró.
Flamengo 105: Ratto 16, Davis 15, Caio 5, Oscar Schmidt 39 y Josuel 8. Ingresaron: Wagnao 7, Olivia 8, Bruno 4 y Ricardo 3. D.T.: Claudio Mortari.
Parciales: 37-25, 53-50 y 87-73.
Árbitros: Héctor Uslenghi y Álvaro Trías.
Estadio: Socios Fundadores.
Figura: Pablo Moldú.
Su fallecimiento
Oscar Schmidt murió este viernes luego de una larga lucha contra el cáncer. Había sido diagnosticado con un tumor cerebral en 2011 y, tras distintos tratamientos, en 2022 había comunicado que había superado la enfermedad. En las últimas horas había sido internado en un hospital de Santana de Parnaíba, en San Pablo.
La noticia fue confirmada por su familia y por la Confederación Brasileña de Baloncesto, generando una inmediata repercusión en todo el ambiente deportivo. “Hoy el mundo pierde a un ídolo, yo pierdo a mi padre”, expresó su hijo Felipe a través de redes sociales, en uno de los mensajes más emotivos de la jornada.
Nacido en Natal, Schmidt construyó una carrera profesional de 25 temporadas y se convirtió en el máximo anotador de la historia del básquet FIBA, con 49.703 puntos. Su impacto fue tal que, aun considerando el universo NBA, solo queda por detrás de LeBron James en el conteo global.
Con la selección de Brasil fue el emblema de toda una generación. Disputó cinco Juegos Olímpicos consecutivos —Moscú 1980, Los Ángeles 1984, Seúl 1988, Barcelona 1992 y Atlanta 1996— y mantiene el récord de puntos en la historia olímpica con 1.093. Su actuación más recordada fue en Seúl 1988, cuando anotó 55 puntos ante España, una marca que aún resuena en la historia.
También participó en cuatro Mundiales, logrando la medalla de bronce en Filipinas 1978. En total, entre 1977 y 1996, acumuló 7.693 puntos en 326 partidos con el seleccionado brasileño.
Sin embargo, su consagración definitiva llegó en los Juegos Panamericanos de 1987, cuando lideró a Brasil hacia una histórica medalla de oro. En aquella final, el equipo sudamericano derrotó 120-115 a Estados Unidos como visitante, en lo que fue la primera caída del conjunto norteamericano en su casa en esa competencia.
La decisión que marcó su carrera
A pesar de su talento, Schmidt nunca jugó en la NBA. Había sido elegido en el draft por los New Jersey Nets, pero optó por rechazar esa posibilidad para no perder su lugar en la selección, debido a las restricciones que existían en aquella época.
“Fue la decisión más fácil de mi vida. Representar a mi país es lo más noble que existe”, había explicado años atrás, dejando en claro su compromiso con Brasil.
Su carrera se desarrolló mayormente en su país, donde vistió las camisetas de clubes como Palmeiras, Corinthians y Flamengo, equipo con el que se retiró en 2003 a los 45 años. También tuvo pasos por Europa, jugando en Italia y España.
Reconocimiento mundial
La influencia de Schmidt trascendió generaciones. Figuras como Kobe Bryant reconocieron públicamente su admiración, recordando haberlo visto jugar en Europa durante su infancia.
Su legado fue distinguido con el ingreso al Salón de la Fama de la FIBA y también al del básquetbol en Estados Unidos, un reconocimiento reservado para los más grandes de la historia.
El adiós a un símbolo
Clubes, instituciones y figuras del deporte despidieron a Schmidt con mensajes cargados de emoción. Desde Palmeiras hasta Vasco da Gama, pasando por distintas entidades deportivas, todos coincidieron en destacar no solo su talento, sino también su compromiso y carisma.
“Oscar fue sinónimo de patriotismo, garra y talento”, expresaron desde el deporte brasileño, reflejando el sentimiento de un país que hoy despide a uno de sus máximos ídolos.
Una de las grandes visitas
La presencia de Oscar en Comodoro fue una de las más importantes de la historia deportiva de la ciudad. Crónica lo siguió a todos lados.