La Fiscalía de Cibercrímen de Chubut y el FBI secuestraron millonario botín en criptoactivos por ciberestafa
La causa tuvo su origen en la denuncia de una víctima a quien le sustrajeron su teléfono celular. Según la información judicial, los delincuentes aprovecharon el acceso al dispositivo para ingresar a la cuenta bancaria del damnificado, convertir los fondos en criptoactivos y realizar una serie de transferencias que terminaron en una cuenta asociada a la imputada, una ciudadana de nacionalidad china radicada en el país.
El procedimiento incluyó allanamientos en dos inmuebles de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se secuestraron dispositivos de almacenamiento tanto de hardware como de software (wallets). La labor fue coordinada con la División de Investigaciones Tecnológicas Especiales de la Policía de la Ciudad y contó con la colaboración del FBI de los Estados Unidos, organismo que ya había bloqueado la cuenta investigada en el marco de sus propias pesquisas.
Para la recuperación de los bienes, el Ministerio Público Fiscal aplicó técnicas de trazabilidad de activos virtuales y siguió los lineamientos de la "Guía práctica para la identificación, trazabilidad e incautación de criptoactivos". Los fondos fueron transferidos a una billetera institucional bajo custodia oficial.
Este operativo se destaca por ser uno de los pocos antecedentes de su tipo en el país y se amparó en las facultades otorgadas por la reciente Ley XV N° 43 de la Provincia del Chubut. Dicha normativa habilita herramientas procesales modernas como el bloqueo preventivo de cuentas y la conservación de bienes digitales, permitiendo al sistema judicial adaptarse a las nuevas modalidades de criminalidad económica en el ciberespacio.