El Gimnasio Municipal 3 está de duelo por la muerte de Ángel
Ángel López (4) se ganó el amor de las cocineras del Gimnasio Municipal 3 del barrio Máximo Abásolo durante el verano. Allí asistió a las colonias municipales durante varias semanas. Las mujeres cuentan que se hacía querer porque era un "Angelito", y las abrazaba fuerte cada vez que las veía. Les regalaba sonrisas. Era un chico que no peleaba con sus compañeros de colonia y prefería alejarse de los
Ángel esperaba el momento del almuerzo con muchas ansias sostienen las cocineras, incluso les pedía doble ración, les decía que quería repetir el plato. Lo sentaban en el borde de la mesa con dos sillitas porque era muy pequeño. Cuando se marchaba a la casa, les pedía algo para llevar, y ellas le colocaban en la mochila una caja de leche y pancitos.
"Pedía que le repitan la comida porque decía que tenía hambre y se iba a la casa con una leche y pancito en la mochila que le poníamos" contaron las cocineras que lo querían mucho.
Recuerdan incluso una vez que Ángel se quedó dormido en una de las tardes de la colonia, como que no había dormido en toda la noche y ellas lo dejaron descansar.
Incluso alguna de ellas hoy cuando lo recordaban hasta se sentían culpables de no haber detectado que le haya estado pasando algo más, dijeron que en las colonias se ve mucha necesidad y situaciones muy complejas en los niños.
Ángel iba a las clases de Tae Kwon Do para peques los lunes, miércoles y viernes a la tarde. Lo llevaban su madre o la pareja de ella que lo hacía acompañado de un bebé, eso es lo que recuerdan las mujeres que trabajan en el gimnasio.
Por eso hoy jueves decidieron cerrar las instalaciones por duelo, ante el dolor que todos sienten por la muerte del niño.