2026-04-08

La gestión Milei, bajo el signo de la desaprobación y la parálisis interna

La desaprobación de la gestión nacional alcanzó el 65 por ciento en abril

Informes recientes reflejan un deterioro en los índices de aprobación de la gestión nacional. La desaprobación escaló al 65 por ciento, mientras que el apoyo se sitúa en un 33,9 por ciento.

El gobierno de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más complejos desde el inicio de su mandato. Al cumplirse un nuevo mes de gestión, los indicadores de opinión pública ya reflejan un marcado deterioro en el apoyo popular, mientras que el análisis político señala una peligrosa parálisis en la resolución de los problemas concretos de la ciudadanía.

Los números del descontento

Según el último informe de la consultora Zuban Córdoba y Asociados, correspondiente a abril de 2026, la desaprobación de la gestión presidencial ha escalado hasta el 65%. En contraste, la aprobación se sitúa en un magro 33,9%, consolidando una tendencia descendente que se ha profundizado desde fines de 2025.

Esta caída en la imagen positiva coincide con una percepción mayoritariamente negativa sobre el rumbo del país. Un 63,6% de los encuestados considera que la dirección en la que va el gobierno es incorrecta, mientras que solo un 28,3% mantiene la confianza en el camino trazado.

La economía del día a día: "No se llega a fin de mes"

El análisis de la situación económica personal revela la profundidad de la crisis en los hogares. El 55,2% de los argentinos afirma que su situación económica empeoró en los últimos 12 meses, y un 19,3% adicional sostiene que, aunque no cambió, "está igual de mal". Solo un escaso 7,6% reportó mejoras en sus finanzas personales.

En este contexto, las preocupaciones de la sociedad han mutado. Aunque la inflación sigue siendo un tema central (16,9%), el problema principal que identifica la gente hoy es la incapacidad de llegar a fin de mes y el endeudamiento (22%).

"Argentinos a las cosas"

Especialistas en análisis político ya señalan una parálisis en la resolución de problemas concretos de la ciudadanía. Se advierte que el Gobierno Nacional se enfoca en variables macroeconómicas mientras desatiende la gestión administrativa cotidiana.

A esta situación se suma un escenario de disputas internas dentro del equipo de gobierno que afecta la selección y permanencia del personal estatal. Estas diferencias operan de manera directa sobre la capacidad operativa de las distintas áreas del Estado.

Comunicación bajo la lupa 

La calidad institucional también está en el centro del debate. El periodista Carlos Pagni, en su editorial Odisea Argentina para La Nación, realizó una crítica sobre este punto partiendo de la "pésima comunicación" gubernamental, personificada en la figura de Manuel Adorni, cuya imagen se ha visto notablemente desgastada por las ya conocidas sospechas de irregularidades (propiedades adquiridas con la ayuda de jubiladas de altos ingresos y viajes costeados de manera dudosa), un listado de créditos otorgados a funcionarios oficialistas y una llamativa incapacidad para explicar la posición oficial.

Asimismo, tanto el periodista como el informe que presentamos en esta publicación advierten sobre la creciente sensibilidad social ante la corrupción (15,4% en el informe de Zuban Córdoba). Ante el malestar económico y el deterioro del salario, la sociedad se vuelve más "quisquillosa" con el uso de los fondos públicos por parte de los funcionarios. 

Se observa también un evidente distanciamiento con el sector periodístico y una actitud de rechazo hacia la crítica profesional. Este panorama configura un abril marcado por el desgaste de la base electoral y una estructura de poder interna debilitada.

No es un dato menor como el conflicto abierto de Milei para con el periodismo se radicalizó bajo la consigna atribuida al entorno presidencial: "No odiamos lo suficiente al periodismo". Esto revela una actitud que rechaza la crítica, incluso cuando esta proviene de sectores que han denunciado operaciones externas, como las recientes campañas -que vale la pena aclarar aún no se judicializan- de desinformación rusas identificadas en el país.

El panorama para el gobierno de Milei en este abril es, por tanto, de una complejidad inédita: una base electoral que se erosiona frente a la dureza económica y una estructura de poder interna que consume sus propias energías en disputas facciosas.

 
 
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