Incertidumbre en los aeropuertos de Estados Unidos: el impacto del envío de agentes del ICE anunciado por Trump
El presidente Donald Trump intervino el pasado sábado al declarar que, de no alcanzarse un consenso en el Congreso para finalizar el cierre parcial del gobierno antes de este lunes, dispondrá el traslado de efectivos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) hacia las terminales aéreas.
Desafíos operativos y falta de capacitación
George Borek, delegado sindical y funcionario de la TSA en Atlanta, cuestionó la efectividad de la medida al señalar que no comprende cómo la llegada de agentes de inmigración podría resolver la crisis actual, enfatizando que la instrucción adecuada es indispensable. Según Borek, incorporar personal sin el entrenamiento necesario para detectar amenazas podría generar inconvenientes adicionales, recordando que incluso los oficiales estables deben recertificarse tras una ausencia médica superior a un mes.
Mientras tanto, en el Capitolio no hay señales claras de un acuerdo inminente para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Esta parálisis afecta directamente a unos 61.000 empleados de la TSA que continúan prestando servicios sin cobrar, en un contexto donde el estancamiento entre demócratas y republicanos por las leyes migratorias federales parece lejos de solucionarse antes del receso legislativo.
El panorama para los pasajeros
La falta de presupuesto ya ha provocado la dimisión de cientos de agentes, lo que se traduce en esperas interminables para los usuarios. No existe certeza sobre si los efectivos del ICE lograrán aliviar esta carga; se especula que podrían realizar tareas periféricas como el ordenamiento de filas o la asistencia a pasajeros para que el personal calificado se enfoque en las revisiones críticas.
Las estadísticas reflejan la gravedad del asunto: durante la última semana, el ausentismo en la TSA superó el 9%, alcanzando un pico del 10,22% el lunes pasado. En el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, la falta de un tercio del personal provocó demoras de hasta dos horas, mientras que en el Aeropuerto Internacional William P. Hobby de Houston, más de la mitad de los trabajadores no asistió el viernes.
Advertencias sobre el futuro de los vuelos
El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió que la situación actual es favorable comparada con lo que podría ocurrir en una semana si no se aprueban los fondos. Según el funcionario, el escenario se volverá mucho más complejo cuando aumente el flujo de viajes en todo el país. Por su parte, Borek indicó que si el próximo viernes los trabajadores vuelven a quedar sin cobrar, el sistema se deteriorará profundamente debido a la imposibilidad de muchos agentes de seguir asistiendo a sus puestos.
Incluso se contempla la posibilidad de cierres totales en algunas terminales, especialmente las de menor tamaño. Adam Stahl, administrador adjunto interino de la TSA, afirmó que esto no es una exageración si las tasas de inasistencia siguen subiendo. Aunque la agencia no puede clausurar un aeropuerto por cuenta propia, la normativa exige que pasajeros y tripulantes sean inspeccionados antes de despegar; sin personal para tal fin, los vuelos no pueden operar.
Excepciones y realidad de los trabajadores
Existen 20 terminales en Estados Unidos, como las de San Francisco, Kansas City y Orlando Sanford, que no sufren estas complicaciones debido a que forman parte del Programa de Colaboración para el Control de Seguridad, donde empresas privadas realizan las inspecciones.
Para el resto, el panorama es desolador. Los agentes enfrentan una crisis financiera personal que incluye deudas bancarias, dificultades para comprar alimentos y riesgos de desalojo. Según el DHS, más de 400 empleados han renunciado desde que inició el cierre, mientras otros se ven forzados a faltar por no tener dinero para el combustible o el cuidado de sus hijos. El conflicto deja a decenas de miles de trabajadores en la encrucijada de cumplir con su deber sin remuneración o abandonar definitivamente sus puestos.
Con información de CNN.