Tras las advertencias de Trump
Estados Unidos destruyó 16 buques iraníes que minaban el Estrecho de Ormuz
En un contexto de creciente tensión que involucra a Washington, Israel e Irán, las fuerzas estadounidenses procedieron a destruir 16 barcos iraníes que se encontraban instalando minas en el estrecho de Ormuz, una de las arterias marinas de mayor relevancia a nivel global para el transporte de crudo.
El presidente Donald Trump oficializó los ataques ejecutados durante las últimas horas contra las unidades navales que operaban en este paso fundamental, el cual vincula al océano Índico con el Golfo Pérsico y resulta vital para el comercio mundial de hidrocarburos. “Me complace informar que en las últimas horas hemos atacado y destruido por completo 16 barcos y/o buques que colocaban minas inactivas, ¡y seguirán otros!”, manifestó el presidente mediante un posteo en la red social Truth Social.
Advertencia directa a Irán
El presidente Trump había anticipado con anterioridad que la República Islámica sufriría represalias de una magnitud sin precedentes en caso de que intentara bloquear la circulación de petroleros o colocar minas en el estrecho. “Si Irán ha colocado minas en el estrecho de Ormuz queremos que las retiren inmediatamente”, sostuvo el mandatario, añadiendo que la remoción de los dispositivos explosivos representaría un avance significativo.
Asimismo, el presidente estadounidense advirtió sobre consecuencias más severas en caso de que Teherán persistiera en su intención de obstaculizar el flujo de petróleo en la zona. “Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, será golpeado por Estados Unidos veinte veces más fuerte”, sentenció.
Maniobras para obstruir el tránsito energético
Diversos informes indican que Irán inició el despliegue de pequeñas embarcaciones con capacidad para transportar entre dos y tres minas cada una, con el fin de ubicarlas en el estrecho y cerrar el paso a los buques tanqueros. De acuerdo con datos referenciados por medios internacionales esta táctica buscaba interferir en un punto neurálgico del comercio energético mundial, justo cuando los precios del crudo son objeto de una crisis internacional.
Escalada de tensiones y medidas internacionales
El clima de hostilidad se intensificó luego de que el presidente Trump amenazara a Teherán con “muerte, fuego y furia” ante cualquier intento de clausurar el paso del estrecho de Ormuz, lo cual motivó advertencias recíprocas por parte de las autoridades iraníes hacia el mandatario.
Simultáneamente, el gobierno de Francia comunicó el envío de una misión militar de carácter defensivo a la región para asegurar la integridad de los navíos petroleros que transitan el área. La comunidad internacional y los mercados energéticos permanecen en estado de alerta, ante el riesgo de que cualquier disrupción en el estrecho de Ormuz impacte severamente el suministro mundial de petróleo.
Con información de NA.