2026-02-24

Cuatro años de invasión

Cuatro años de la guerra en Ucrania: casi 1,8 millones de bajas y un conflicto sin salida

El enfrentamiento iniciado el 24 de febrero de 2022 entra en su quinto año. Hay cerca de 15 mil civiles muertos, millones de desplazados y un mapa territorial que cambió para siempre.

La guerra entre Rusia y Ucrania cumple cuatro años y los números reflejan la magnitud del mayor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Las cifras hablan de 1,8 millones de bajas militares, casi 15.000 civiles muertos y 5,9 millones de refugiados fuera del país.

El 24 de febrero de 2022 marcó el inicio de la invasión a gran escala ordenada por Vladimir Putin. Desde entonces, el frente se estabilizó en varios tramos, pero el desgaste humano y económico no se detuvo.

Estados Unidos intentó mediar en negociaciones entre Moscú y Kiev durante el último año, en el marco de la campaña de paz impulsada por la administración de Donald Trump. Sin embargo, las diferencias sobre los territorios ocupados y las garantías de seguridad para Ucrania bloquearon cualquier acuerdo duradero.

El costo humano

Un informe reciente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales estimó que el total de bajas militares —entre muertos, heridos y desaparecidos— podría alcanzar los 1,8 millones en ambos bandos.

Según ese cálculo, Rusia habría sufrido alrededor de 1,2 millones de bajas desde el inicio de la invasión, incluyendo hasta 325.000 muertos. De confirmarse, sería el mayor número de pérdidas militares para una gran potencia desde 1945. Moscú no publica cifras actualizadas desde comienzos de 2023.

En el caso de Ucrania, las estimaciones oscilan entre 500.000 y 600.000 bajas totales, con hasta 140.000 soldados muertos. El presidente Volodimir Zelenski aseguró recientemente que 55.000 militares ucranianos fallecieron en combate, aunque también reconoció que hay miles de desaparecidos.

No existe verificación independiente posible en el frente. La guerra se convirtió en un terreno opaco también en materia de estadísticas.

Civiles bajo fuego

El impacto sobre la población civil es devastador. La Misión de Observación de Derechos Humanos de la ONU contabilizó 14.999 civiles muertos desde el inicio de la invasión total, aunque advierte que el número real podría ser mayor.

Más de 40.600 personas resultaron heridas en estos cuatro años. Entre las víctimas fatales hay al menos 763 niños.

El 2025 fue el año más letal para los civiles desde el comienzo del conflicto. Solo en ese período murieron 2.514 personas y 12.142 resultaron heridas, un aumento del 31% respecto del año anterior.

Los ataques aéreos rusos afectaron infraestructura energética, hospitales y edificios residenciales. Millones de ucranianos atravesaron inviernos con cortes de electricidad y agua.

Territorio y desgaste

Hoy Rusia ocupa el 19,4% del territorio ucraniano, según el Instituto para el Estudio de la Guerra. Antes de la invasión a gran escala ya controlaba cerca del 7%, incluyendo Crimea y zonas del este.

En el último año, Moscú avanzó apenas un 0,79% adicional. La guerra se transformó en un enfrentamiento de desgaste, con enormes costos en tropas y material militar y escasos cambios en el mapa.

Las líneas del frente se mueven poco, pero el precio humano sigue creciendo.

Ayuda internacional en retroceso

La ayuda militar extranjera a Kiev cayó un 13% en 2025 en comparación con el promedio anual de los tres años anteriores, según el Instituto Kiel de Alemania.

Tras asumir, Donald Trump suspendió el envío de armas financiadas por Estados Unidos. Europa intentó compensar esa decisión y aumentó su asistencia militar en un 67%, pero el flujo total no logró sostener el ritmo inicial del conflicto.

La ayuda humanitaria y financiera también se redujo un 5% el año pasado.

Un país disperso

La guerra generó uno de los mayores movimientos de población en Europa en décadas. 5,9 millones de ucranianos abandonaron el país y buscaron refugio en el exterior. De ellos, 5,3 millones están en distintos países europeos.

Dentro de Ucrania, otros 3,7 millones fueron desplazados internos.

Antes de la guerra, el país tenía más de 40 millones de habitantes. El impacto demográfico será una de las heridas más profundas y difíciles de revertir.

Salud en la mira

La Organización Mundial de la Salud registró 2.851 ataques que afectaron la prestación de servicios médicos desde el inicio de la invasión hasta febrero de 2026.

De ese total, 2.347 fueron contra instalaciones sanitarias. También se reportaron daños en ambulancias y depósitos de suministros.

La infraestructura civil, incluso la vinculada a la atención de emergencias, quedó en la línea de fuego.

Cuatro años después, la guerra en Ucrania no muestra una salida clara. Las negociaciones no avanzan, el frente se mantiene activo y las cifras siguen creciendo.

El conflicto ya dejó una marca indeleble en Europa y redefinió el equilibrio de seguridad posterior a la Guerra Fría. Mientras tanto, millones de personas siguen viviendo —y sobreviviendo— bajo la sombra de una guerra que no termina.

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