Global Teacher Prize 2026
La docente india que convirtió barrios marginales en espacios educativos al aire libre y ganó USD 1 millón
En el sector de Colaba, en Bombay, una zona caracterizada por la labor de las lavanderas que trabajan entre estructuras de hormigón y viviendas de colores vibrantes, funciona un espacio dedicado a la formación gratuita. Este centro, que brinda lecciones de lengua y matemáticas, representa para muchos menores la oportunidad de acceder al sistema educativo formal o de reinsertarse tras haberlo abandonado. La iniciativa es impulsada por la Fundación de Arte Rouble Nagi (RNAF), liderada por una artista de 45 años que ha dedicado tres décadas a esta misión.
Reconocimiento internacional y trayectoria
Recientemente, Nagi fue distinguida con el Global Teacher Prize, un premio de USD 1 millón otorgado por la Fundación Varkey en conjunto con la Unesco. La elección se realizó entre un universo de 5.000 postulantes provenientes de 139 naciones. A través de su organización, la docente ha logrado instaurar más de 800 puntos de enseñanza en un centenar de aldeas y comunidades con carencias en toda India.
El origen de este proyecto se remonta a treinta años atrás, cuando Nagi conoció a un niño de un barrio humilde que no podía asistir a la escuela. Aquel encuentro la llevó a intervenir el entorno del menor con murales. Según relató la protagonista, al notar el interés de los chicos por los cuentos mientras ella pintaba, comprendió que el arte podía ser la puerta de entrada para despertar la curiosidad académica en sectores postergados.
Metodología de enseñanza y desafíos sociales
La propuesta pedagógica de la RNAF se basa en simplificar conceptos complejos mediante expresiones artísticas. En estos centros, que en ocasiones consisten en espacios abiertos donde los alumnos se sientan sobre alfombras, el voluntariado es clave para dictar clases de habilidades. Además, las donaciones permiten que los estudiantes cuenten con materiales esenciales como mochilas y libros.
Nagi subrayó que la labor trasciende lo educativo, ya que muchos niños viven en contextos familiares complejos. Por este motivo, los docentes actúan también como protectores y orientadores. La organización realiza un seguimiento constante: si un alumno se ausenta por una semana, un voluntario concurre a su hogar. Asimismo, se llevan a cabo reuniones con los padres para asegurar su compromiso con la formación de sus hijos, logrando que muchos alcancen estudios universitarios.
El impacto del proyecto Misaal
Uno de los ejes centrales de la fundación es el programa Misaal, término que significa "un ejemplo". Este proyecto busca convertir los barrios en "aulas al aire libre", utilizando las paredes para plasmar murales educativos sobre ciencia, higiene, conciencia ambiental y responsabilidad ciudadana. De acuerdo con Nagi, estas intervenciones visuales no solo atraen a los residentes, sino que fomentan cambios positivos en las conductas de la comunidad.
La confianza de los vecinos es fundamental para la continuidad de la tarea. La artista explicó que el trabajo en estas zonas requiere entablar vínculos profundos que incluyan desde apoyo económico hasta asistencia alimentaria en periodos de crisis.
Proyectos a futuro y legado
Con el financiamiento obtenido del premio, Nagi planea expandir sus actividades, con especial foco en Jammu y Cachemira, su lugar de origen. Allí proyecta la creación de un centro de aprendizaje y desarrollo de capacidades que cuente con equipamiento informático.
Actualmente, en los centros de Colaba, niñas como Khushi, de 7 años, encuentran un refugio de aprendizaje entre paredes coloridas que exhiben temas sobre la naturaleza. A pesar de provenir de hogares con realidades económicas difíciles, los alumnos mantienen firmes sus aspiraciones profesionales, respaldados por la estructura educativa que Nagi continúa expandiendo.
Con información de BBC.