2026-02-21

El turismo del running, una industria millonaria en pleno auge

Nueva York, Chicago, Tokio, Londres, Berlín, Sídney, Boston o Valencia ya no son solo grandes destinos turísticos. En los últimos años se transformaron en epicentros de un fenómeno global: el turismo del running, una industria que mueve miles de millones de dólares al año y que no deja de crecer.

Conseguir un dorsal para alguno de los “majors” —los maratones más prestigiosos del mundo— se convirtió en una verdadera hazaña. En muchos casos ya no alcanza con pagar la inscripción en término: los cupos se sortean y los precios pueden ser elevados. El ejemplo más claro es el maratón de Nueva York, cuyo dorsal ronda los 625 euros.

Multitudes en la línea de largada

Las cifras reflejan el impacto del fenómeno. En 2025, más de 59.000 corredores participaron del Maratón de Nueva York. Londres reunió a 50.000; París, 60.000; Berlín, 54.000; Tokio, casi 40.000; Chicago, 45.000; Valencia, 36.000; Sídney, 33.000 y Boston, 30.000. Año tras año, la demanda aumenta y miles de personas sueñan con completar los 42,195 kilómetros.

El impacto económico es contundente: Nueva York estima ingresos cercanos a 427 millones de dólares por su maratón, muy por encima de los más de 300 millones que generan Chicago y Boston. En Europa, Londres ronda los 100 millones, Berlín 70, Tokio 50 y Valencia 40 millones de euros, con un 67% de corredores extranjeros en su última edición.

En España, Sevilla tendrá en 2026 más participantes internacionales que nacionales, mientras que Madrid generó en 2025 un impacto de 70,8 millones de euros con su maratón integrado en las Zurich Rock ‘n’ Roll Running Series.

El perfil del nuevo corredor

El auge del running en los últimos tres años tiene dos motores claros: la irrupción masiva de jóvenes desde los 20 años y el crecimiento sostenido de la participación femenina, que ya se acerca al 30% tanto en maratones como en medios maratones.

El corredor que viaja suele hacerlo en pareja o con grupos de amigos, transformando la competencia en una experiencia social. Las agencias especializadas ofrecen paquetes que incluyen dorsal garantizado, alojamiento y actividades complementarias.

Los costos varían según el destino: correr en Nueva York difícilmente baje de 3.500 euros por persona; en Tokio puede superar los 5.000; mientras que París o Berlín rondan los 900 euros.

Más que una carrera

El fenómeno no se limita a los maratones. En Europa crece el desafío de los SuperHalfs, que propone completar seis medios maratones en distintas ciudades del continente.

A nivel federativo, el crecimiento también es visible. En España, las licencias pasaron de 384.000 en 2024 a 487.000 en 2025, confirmando el boom.

Correr un maratón es mucho más que completar una distancia: es una meta personal, meses de preparación y la búsqueda de la medalla de “finisher”. En muchas ciudades, durante esos días, el clima se asemeja al de una gran final deportiva. El running dejó de ser solo una actividad física para convertirse en una filosofía de vida… y en un negocio global que no para de expandirse.

Con información de Forbes México y EFE

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