EEUU: ICE prevé invertir cerca de u$s40.000 millones en centros de detención
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE), proyecta una inversión cercana a los US$40.000 millones para ampliar y reorganizar su red de centros de detención de migrantes. La información surge de documentos internos del Department of Homeland Security (DHS) que fueron difundidos públicamente.
El plan lleva el nombre de “Proyecto de reorganización de la detención” y plantea un nuevo modelo basado en la adquisición y reconversión de edificios existentes en distintos puntos del país.
Ocho mega centros y 16 sitios de procesamiento
Según el documento, la iniciativa incluye la compra y renovación de ocho centros de gran tamaño, con capacidad prevista para albergar entre 7.000 y 10.000 personas cada uno. Además, se proyecta la puesta en marcha de 16 sitios de procesamiento, pensados para internar entre 1.000 y 1.500 migrantes.
El plan también menciona la adquisición de otras diez instalaciones “listas para usar” donde ICE ya desarrolla operaciones. El objetivo oficial es ampliar la infraestructura para responder al flujo migratorio y centralizar los procedimientos administrativos.
De acuerdo con la estimación incluida en la nota oficial, el costo total del nuevo esquema asciende a US$38.300 millones, cifra que lo convierte en uno de los proyectos más grandes en materia de infraestructura migratoria en los últimos años.
Plazo límite: noviembre de 2026
ICE fijó como fecha tope el 30 de noviembre de 2026 para que todos los sitios estén plenamente operativos. El cronograma apunta a que, en menos de tres años, el nuevo sistema funcione de manera integral.
Entre las estructuras identificadas figura un edificio industrial de aproximadamente 30.000 metros cuadrados en Merrimack, estado de New Hampshire. Allí se proyecta instalar entre 400 y 600 camas, como parte del esquema de expansión.
La difusión del documento se dio en un contexto político complejo. El financiamiento del DHS vuelve a estar en discusión en el Congreso estadounidense, en medio de tensiones entre demócratas y republicanos por el funcionamiento y los alcances de ICE.
Sectores demócratas anticiparon que no acompañarán nuevos fondos si no se introducen cambios profundos en las operaciones migratorias. Del otro lado, legisladores republicanos sostienen que es necesario fortalecer la capacidad de detención ante el aumento de cruces irregulares.
El desacuerdo amenaza con derivar en una nueva parálisis presupuestaria. No obstante, ICE podría continuar operando durante un eventual cierre gracias a partidas ya aprobadas por el Congreso el año pasado.