Qué se sabe del proyecto de Reforma Laboral que se prepara para presentar en sesión extraordinaria
Entre los ejes sobresalientes del borrador que circula, se encuentra el artículo sobre vacaciones. La propuesta contempla que el empleador otorgue la licencia anual entre el 1° de octubre y el 30 de abril del año siguiente, con la posibilidad de modificar este calendario por acuerdo sectorial.
Además, se permitiría fragmentar el descanso anual en tramos de al menos una semana cada uno, y la notificación de la fecha de inicio deberá realizarse por escrito con una antelación mínima de 45 días, salvo otras reglas establecidas por convenios colectivos.
La iniciativa abarcaría capítulos como el registro laboral, la jornada, las licencias por enfermedad, los beneficios sociales, las indemnizaciones y la regulación del trabajo en actividades esenciales.
El borrador contempla la conversión de la responsabilidad de la empresa principal en contratos tercerizados a subsidiaria, salvo irregularidades, y faculta al empleador a modificar las condiciones de la prestación laboral sin perjuicio al trabajador.
Se prevé la ampliación de beneficios sociales no remunerativos, la incorporación de componentes salariales dinámicos y la introducción de los bancos de horas mediante convenios colectivos.
En caso de enfermedad o accidente, el trabajador percibiría el 80% del salario neto, y la indemnización por despido se unificaría en un mes por año de servicio, con la opción de sustituirla por fondos de cese laboral o seguros sectorizados.
También se reorganizaría la respuesta ante conflictos en servicios esenciales y actividades trascendentales, estableciendo un funcionamiento mínimo del 75% en sectores críticos y del 50% en sectores estratégicos.
La postura de los gremios
La Confederación General del Trabajo (CGT), a través de referentes como Gerardo Martínez, de UOCRA, manifestó que “no hay consenso” para la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
Los sindicatos denuncian que desconocen el texto completo del proyecto y la falta de un diálogo real con el Ejecutivo. Esta situación genera una creciente incertidumbre, y no se descarta que, ante una eventual aprobación sin acuerdo, los gremios recurran a movilizaciones o medidas de fuerza.
La visión de los empresarios
En contraste con la postura sindical, un grupo de grandes empresas y entidades como la Unión Industrial Argentina (UIA) coinciden en la necesidad de modernizar el marco legal y reducir la informalidad laboral.
Según datos del INDEC, el 43,2% de los trabajadores argentinos se encuentra en situación de informalidad. Los empresarios buscan mejorar la competitividad, reducir costos asociados a la alta litigiosidad y aumentar la productividad.
Martín Rappallini, presidente de la UIA, destacó la necesidad de reducir la litigiosidad y tener facultades para administrar y aumentar la productividad sin bloqueos. Paolo Rocca de Techint, apoyó la idea de una reforma que reduzca la informalidad y la litigiosidad, promoviendo flexibilidad.
Claudio Belocopitt, de Swiss Medical, enfatizó la importancia de no presentar la reforma como una pérdida de derechos y de poner fin a “abusos escandalosos” en los litigios laborales que afectan a las PyMEs, así como revisar el esquema de las ART.
Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, ha calificado el marco laboral argentino como "terriblemente anticuado", señalando que "protege empleos de la era industrial" e impide la creación de nuevos.
Luis Galli, presidente de Newsan, remarcó que el marco laboral actual, de 60 años, conspira contra la creación de empleo y ha hecho crecer la informalidad, proponiendo acotar indemnizaciones, incorporar salario dinámico y sumar agilidad.
Desde Arcor, se resaltó la importancia de actualizar el marco laboral para impulsar la productividad y la generación de empleo formal, complementándolo con una reforma tributaria.
Representantes de supermercados ven con interés el banco de horas y piden foco en beneficios sociales como forma de captar talento, aunque algunos expresan dudas sobre el fondo de desempleo y la negociación empresa por empresa.
La tensión entre la urgencia del Gobierno por avanzar y la resistencia gremial define el escenario actual. La presentación formal del proyecto, prevista para el 9 de diciembre, será clave para determinar si la reforma laboral logra los consensos necesarios o si desemboca en un conflicto abierto entre el poder político, las empresas y los trabajadores en la región patagónica y en todo el país.