Abejas en Comodoro: producción, cuidado y rescate de una especie en peligro de extinción
Desde hace años, en Comodoro Rivadavia, se viene desarrollando la apicultura, en algunos casos como hobbie pero en otros también como un emprendimiento productivo que apunta no solo a la producción de miel sino de derivados.
En este sentido, no solo se trabaja sobre capacitaciones para llevar adelante una labor responsable, sino que en paralelo más gente busca sumarse a la actividad y en esta época resulta fundamental el llamado a estos profesionales para acudir a rescates ante el asentamiento de colmenas en la zona urbana, debido a la importancia de este animal.
Al respecto, Marcela Zambrano, productora apícola y referente de la Asociación de Productores Apícolas del Golfo San Jorge, explicó a Crónica: "Nosotros venimos trabajando ya hace un par de años con la necesidad de difundir nuestra actividad eh productiva, que es la apicultura y a su vez esta necesidad de que la comunidad conozca cómo manejamos las colmenas”, y añadió “estamos hablando de las abeja, un insecto en peligro de extinción, que requiere de nuestra atención y puntualmente en nuestra zona, este trabajo que llevamos adelante con distintas instituciones como Comodoro Conocimiento, el INTA, el Ministerio de Producción de la Provincia, porque la idea es trabajar en red”.
Rescate de abejas
En este marco, señaló que “en principio es trabajar con las personas y los productores que nos dedicamos a la actividad para que llevemos adelante un manejo responsable y puntualmente, con la llegada de estas fechas del año, esta temporada que tenemos vegetación y mejor clima, es propicia para la presencia de la abeja”.
En cuanto a los enjambres que se están detectando en la zona, deslizó que “a lo largo de la ciudad de Comodoro venimos haciendo rescates, que para nosotros es muy importante, dar a conocer no solo el trabajo que estamos haciendo sino difundirlo, y es importante que nos den aviso cuando detectan enjambres, para que podamos estar alerta, ir al lugar, conversar con la gente y decirles que necesitamos rescatar a la abeja y llevarla para la zona de Kilómetro 14 donde tenemos el apiario, el lugar adecuado para la producción de la miel, entonces hacemos el rescate en la ciudad y traemos a la abeja a este contexto”.
Además de ello, señaló que “es natural que la abeja se enjambre por cuestiones climáticas y propias de la vida de la colmena, en algunos lugares de la ciudad tienen cerca apiarios y esto los alerta, por eso es importante que nos avisen y hacer los rescates”.
Mayor actividad
Consultada sobre la actividad productiva, Zambrano apuntó que “la verdad hay cada vez más personas que se quieren dedicar a la actividad, por eso estamos llevando adelante una capacitación de iniciación apícola, junto a otras instituciones, porque es importante hacer la parte teórica, conocer la reproducción de la abeja, las enfermedades y todo lo importante y también el trabajo de campo, las prácticas” y sostuvo “viene un capacitador de INTA Trelew y tenemos más de 30 personas que se están sumando. Guiar en los primeros pasos es fundamental para llevar adelante un emprendimiento, una unidad productiva, en este caso de miel que es un alimento fundamental en nuestra dieta”.
Respecto a la cantidad de productores que hay actualmente en la ciudad, estimó que “en el registro figuran entre 30 y 35 productores, pero sabemos que hay mucha más gente que se dedica a esto, que tiene colmenas y lleva adelante esta producción entonces podemos estar cerca de las 40 o 45 personas”.
Producción
En referencia a los insumos necesarios para comenzar la actividad, deslizó que “nosotros nos vamos pasando datos o vamos haciendo compras de lo que es madera porque todo lo que es insumos en general viene de Córdoba, Buenos Aires, Río Negro, hacemos compras conjunta y de esa forma podemos conseguirlos” y continuó “además de la madera es importante el tema de la indumentaria para estar protegidos, herramientas como pinza, ahumador, y contar con la abeja, que se hacen compras de núcleo de otros lugares como Trelew y Gaiman, y en la zona estamos trabajando con una genética muy buena y aspiramos a la cría de reina”.
Finalmente, aseveró que “la zona da para una producción de miel, de cera, de propóleo y siempre se puede emprender de manera responsable, si bien para algunos es un hobbie para otros es una alternativa productiva y en esto acompañamos”.