Comodoro Rivadavia
Un colectivo sin frenos provocó un choque múltiple en el centro
La mañana de este lunes ocurrió un violento accidente en pleno centro de la ciudad. Un colectivo de la empresa Diadema Argentina sufrió una falla en los frenos y embistió tres autos: un Renault Fluence, un Ford Fiesta y un Chevrolet Aveo. Uno de los conductores debió ser trasladado al Hospital Regional.
El hecho sucedió cerca de las 11. El colectivo descendía por Güemes hacia San Martín, pero no logró detener su marcha. Chocó contra dos autos que esperaban el cambio de semáforo y otro que estaba detenido con balizas. Este último rodado quedó destruido sobre la vereda y su conductor fue derivado al hospital.
El jefe de Tránsito, Lucas Paredes, señaló: “Hubo un siniestro en Güemes y San Martín, todavía se investigan las causas. Estuvo involucrado un colectivo que presuntamente tuvo una avería en los frenos y embistió tres vehículos sobre la calzada. Otro terminó sobre la vereda”.
El funcionario agregó: “El conductor del Renault Fluence fue trasladado al hospital para observación”. Además, confirmó que se realizaron test de alcoholemia a todos los choferes y “las cuatro alcoholemias fueron negativo”.
Paredes indicó que trabajaron en el lugar personal de Transporte, Tránsito, Policía Científica y que se cortó la Ruta 3 en sentido norte-sur. “El colectivo quedó detenido en la curva del Centro Cultural para no entorpecer la circulación. Fue una desgracia con suerte, solo un conductor fue trasladado al hospital y no hubo más heridos”, aseguró.
“En la vereda había muchos nenes”
Uno de los damnificados, Juan, contó: “Estábamos esperando el semáforo y de repente vemos que pasa el colectivo de Diadema. Gracias a Dios yo alcanzo a ver por el retrovisor que venía a alta velocidad y me corro un poco para un costado. Me arrancó el espejo, pero a los otros autos sí los chocó. A uno lo hizo dar vuelta en la esquina y fue el que sufrió más consecuencias”.
El conductor resaltó: “Fue una desgracia con suerte porque en la vereda había muchos nenes que venían de la escuela. El colectivo atinó a subir a la vereda y podría haber agarrado a cualquier persona. Venía como mínimo a 60 u 80 kilómetros por hora. Si seguía derecho agarraba más autos y personas”.
“Sentí el golpe, nada más”
Otro damnificado, Nelson, relató: “Paré porque se puso el semáforo en rojo y pasaron dos segundos. El colectivo pasó al lado mío y sentí el golpe. Gracias a Dios no me pasó nada. Venía con mi nieto, que justo había cruzado la avenida. Pasó muy cerca de él”.
El hombre agregó: “No lo vi pasar, sentí el golpe. Al señor del auto gris se lo llevó la ambulancia, él sufrió el peor impacto”.