El suceso que desnuda fallas en controles sanitarios y ya escaló a una intensa confrontación política
El drama del fentanilo contaminado que sacude a la política y la justicia
El fentanilo es un potente opioide sintético, entre 50 y 100 veces más potente que la morfina, indispensable en el ámbito hospitalario para sedar y controlar el dolor severo en pacientes críticos y quirúrgicos. A finales del año pasado, pacientes ingresados en diversos hospitales del país comenzaron a morir tras recibir este analgésico debido a una grave infección bacteriana.
No fue sino hasta mayo de este año que se tuvieron noticias públicas del asunto, luego de denuncias de varias instituciones médicas. La investigación judicial, a cargo del juez federal Ernesto Kreplak, reveló que las muertes fueron causadas por la presencia de bacterias Klebsiella pneumoniae (la especie de mayor relevancia clínica dentro de los géneros bacterianos) y Ralstonia pickettii (se encuentra en ambientes húmedos como suelos, ríos y lagos. También se ha identificado en biopelículas en tuberías de agua de plástico) en las personas fallecidas y en las ampollas de fentanilo.
Se estima que al menos 300.000 ampollas de fentanilo resultaron infectadas por bacterias ultrarresistentes y fueron distribuidas en distintos centros médicos de Argentina. Las investigaciones señalan que dos lotes, el 31202 y el 31244, producidos por los laboratorios HLB Pharma Group S.A. y Ramallo S.A., son los involucrados en la contaminación. De las 154.530 ampollas del lote 31202, se calcula que 42.502 (27,5%) fueron administradas a pacientes.
Detrás de las cifras, hay un profundo drama humano. La cadena BBC Mundo difundió que los familiares de las víctimas se organizaron en un chat llamado "Unidos por la justicia de las víctimas del fentanilo mortal" para buscar respuestas y orientación. Reclaman justicia y la elaboración de protocolos para la trazabilidad de los medicamentos, ya que el fentanilo no se consigue en una farmacia y es de uso directo, por lo que no hay manera de determinar con precisión qué lote fue usado o cuáles ampollas siguen infectadas.
Laboratorios bajo la lupa y el cruce político
Las investigaciones judiciales apuntan a los laboratorios HLB Pharma Group S.A. y Ramallo S.A., atribuidos al empresario Ariel García Furfaro. Este último se desligó del caso, sugiriendo un posible sabotaje por parte de un exsocio, Héctor Andrés Quinteros, a quien acusó de intentar robar ampollas de morfina. Sin embargo, el escándalo adquirió una fuerte dimensión política.
El presidente Javier Milei, en su discurso durante el lanzamiento de campaña para las Legislativas 2025, acusó directamente a García Furfaro de ser un "eterno socio kirchnerista". La vocería presidencial afirmó en sus redes sociales que Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, y su ministro de Salud, Nicolás Kreplak, son "los principales clientes de HLB Pharma", y afirmó que el "señor del fentanilo" (Furfaro) se encuentra ligado a la figura de Lázaro Báez.
En el polémico pronunciamiento, el gobierno de Milei llegó a decir que si el juez Ernesto Kreplak (hermano del ministro de Salud bonaerense) no ordenaba la detención de García Furfaro, lo recusaría "presumiendo un conflicto de intereses". Ante esto, el juez Kreplak respondió enérgicamente, recordándole al presidente "su obligación constitucional de abstenerse de interferir en una causa penal en curso" y pidiendo "respeto por las víctimas y las instituciones".
Desde la oposición, el diputado nacional Pablo Yedlin (Unión por la Patria) y presidente de la Comisión de Salud en el Congreso, criticó un "descontrol general" en el Ministerio de Salud de la actual gestión y los recortes presupuestarios que "rondarían el 30%". Yedlin enfatizó que la contaminación del fentanilo ocurrió "durante la gestión del presidente Javier Milei" y señaló que "lo que está pasando en Argentina no pasa en otros países liberales".
Fallos en bioseguridad y control: las alertas ignoradas
Expertos como el médico infectólogo Hugo Pizzi señalan "fallas en la bioseguridad del laboratorio" HLB Pharma, insistiendo en la necesidad de un control "estrictísimo". Pizzi también criticó la falta de comunicación y controles que permitieron la amplia circulación del lote contaminado. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) emitió una alerta en mayo, prohibió el uso y distribución del lote 31202, y ordenó el recupero del producto, además de inhibir la producción de las plantas de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo hasta que se restablecieran las condiciones técnicas y sanitarias.
La DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos, en sus reportes anuales, señaló previamente las vulnerabilidades de Argentina en materia de lavado de activos y financiamiento del terrorismo, agravadas por la "deficiente supervisión" y los "recursos limitados" de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). Aunque la DEA advierte sobre el posible tráfico clandestino de fentanilo en la región, las autoridades argentinas, hasta el momento, no detectaron por su parte una circulación clandestina en grandes cantidades ni organizaciones importantes comercializando este opioide ilegalmente. El consumo problemático en Argentina se daría mayormente por sustracción de ampollas hospitalarias, a diferencia de EE.UU. donde se produce y distribuye clandestinamente.
Este caso, que involucra un medicamento vital en el ámbito médico, expuso una cadena de fallas en la producción, control y supervisión, cobrando vidas inocentes y sumiendo a las familias en un profundo dolor. Con 24 personas bajo investigación y el caso en etapa indagatoria, los familiares de las víctimas claman por justicia tanto sobre los laboratorios como toda la cadena de producción, en una lucha que busca sentar un precedente para evitar que una tragedia de esta magnitud se repita.
Informe redactado por el equipo periodístico de Diario Crónica en base a múltiples fuentes (Chequeado, BBC Mundo, A24, C5N, Infobae, Perfil, Ámbito, Yahoo News, BioChile)