Sturzenegger: El artífice del "ajuste histórico" en el Estado y las reformas pendientes
Federico Sturzenegger asumió su cargo con el objetivo de achicar el Estado argentino y potenciar las fuerzas del mercado. Según la Revista Newsweek, en su despacho se contabilizan los días para revisar más de 4.000 leyes y regímenes, eliminar privilegios y flexibilizar normativas para el sector privado. La "implosión" del aparato estatal, como la describe su entorno, se caracteriza por una velocidad considerable en la ejecución de cambios.
En lo que va de su gestión, el Gobierno ha modificado o derogado más de 400 normativas y desmantelado más de 200 áreas administrativas, incluyendo direcciones nacionales, direcciones generales y coordinaciones. Además, se redujo a menos de la mitad el número de ministerios y se eliminaron numerosas secretarías y subsecretarías.
Uno de los pilares del ajuste ha sido la reducción de la planta estatal. Se han desvinculado a decenas de miles de empleados públicos, y aproximadamente 40.000 contratos precarios que vencían en diciembre fueron extendidos solo hasta marzo, sin garantías de continuidad.
Paralelamente, Sturzenegger promovió la Evaluación General de Conocimientos y Competencias, un examen obligatorio para quienes busquen ingresar al Estado Nacional a partir de 2025. Estas acciones iniciales se enmarcan en la Ley Bases y el DNU 70/23, normativas que el propio ministro elaboró junto a Patricia Bullrich antes de la asunción de Milei.
Próximas etapas: Desregulación, reforma previsional y privatizaciones
El presidente Milei ha señalado que solo se ha ejecutado “una cuarta parte” del plan. La fase subsiguiente contempla reformas más profundas en el mercado laboral, el sistema previsional y el régimen tributario.
Entre las futuras medidas se proyecta la eliminación del 90% de los impuestos actuales, con el fin de concentrar la recaudación en solo seis tributos principales. También se prevé una nueva desregulación de las obras sociales, lo que permitiría la competencia y la incorporación de nuevos actores, una iniciativa que podría encontrar resistencia en los sindicatos.
En el ámbito previsional, el Gobierno planea una reforma que incrementaría la edad jubilatoria, suprimiría los regímenes especiales y unificaría los requisitos para hombres y mujeres.
Finalmente, se avanzará en un amplio programa de privatizaciones y se continuará con la reducción del sector público, lo que implicaría el cierre de nuevas áreas y la no renovación de contratos temporales. Sturzenegger ha manifestado su intención de ejecutar estas próximas etapas “sin gradualismos”, basándose en el consenso social y el objetivo de “demoler” las estructuras burocráticas del Estado.