Pampa Energía solicitó su ingreso al RIGI para desarrollar una planta clave en Rincón de Aranda
La inversión estimada para esta etapa del proyecto es de 426 millones de dólares y forma parte de un plan integral de 1.500 millones que la compañía impulsa en la zona para multiplicar por diez su producción de petróleo.
Según explicó Gustavo Mariani, CEO de Pampa Energía, “la construcción de esta planta y su infraestructura asociada es clave para fortalecer nuestra operación en Vaca Muerta. Nos permitirá captar la producción de todo el yacimiento, que tiene una extensión de 240 km2, y conectarnos con los sistemas de transporte troncales”.
El proyecto contempla el diseño, construcción y operación de una planta de tratamiento para procesar, almacenar y transportar petróleo y gas natural, así como la instalación de oleoductos, gasoductos, estaciones de bombeo, plantas de procesamiento y terminales de almacenamiento que permitan la conexión con el Gasoducto Perito Moreno y el Oleoducto Vaca Muerta Sur.
Producción en aumento y visión a futuro
Rincón de Aranda representa hoy el principal foco de inversión de Pampa Energía. “Estamos poniendo el foco en el petróleo. Hicimos los primeros pozos, y actualmente tenemos cinco pads perforados, con un total de 35 pozos en distintas etapas: perforados, en espera de completación o en actividad”, señaló Rubén Seltzer, gerente de Planeamiento y Estrategia de Exploración y Producción de la compañía.
Los resultados obtenidos hasta el momento fueron positivos. El primer pad en producción, compuesto por cuatro pozos, alcanzó un volumen inicial de 7.200 barriles diarios, superando las proyecciones de la empresa. A partir de esta experiencia, Pampa duplicó su actividad operativa, sumando equipos de perforación y fractura para mantener el ritmo de crecimiento.
En el corto plazo, el objetivo es alcanzar una producción de 20.000 barriles por día antes de que finalice 2025, meta para la cual ya se encuentra instalada una planta de producción temprana con esa capacidad. En tanto, el horizonte 2026 proyecta una nueva planta de tratamiento definitiva con capacidad para procesar hasta 45.000 barriles diarios. “Somos ambiciosos, pero también realistas. Primero vamos por los 20.000, y después vamos a escalar a 45.000 con infraestructura propia y preparada para ese desafío”, concluyó Seltzer.
Redactado en base a información del medio Más Energía.