2025-06-01

Con Vaca Muerta en el centro, Argentina y EE.UU. estrechan sus lazos geoeconómicos

El sábado 31 se produjo un gesto político significativo: Chris Wright, secretario de Energía de EEUU, apareció en un encuentro organizado por la embajada argentina y el Council for a Secure America (CSA) en Washington. Su presencia, junto a 23 representantes del sector energético de ambos países, marca un punto de inflexión en las relaciones bilaterales.

El embajador argentino Alejandro Oxenford fue anfitrión —en la embajada Argentina presente en EE.UU— de una mesa que buscó proyectar a Vaca Muerta como una matriz energética eficiente (y resiliente) frente a los vaivenes del mercado internacional, y capaz de competir globalmente. La presencia de Wright, con línea directa al Secretario de Estado Marco Rubio y al Tesoro estadounidense a través de Scott Bessent, elevó el perfil político del encuentro a otro nivel.

Chris Wright y Alec Oxenford en el encuentro con representantes del sector energético.

Wright no es un funcionario cualquiera: su rol fue clave en el freno a la extensión de licencias para Chevron en Venezuela, y su desembarco en la reunión argentina sugiere no solo interés técnico, sino un posible aval político de alto nivel.

El propio embajador Oxenford formalizó durante el encuentro una invitación para que Wright visite Argentina, la cual fue aceptada sin especificar fechas. Desde el entorno del gobierno libertario consideran que esa visita sería "un espaldarazo crucial" para consolidar la relación bilateral y allanar el camino a inversiones estratégicas que permitan robustecer las reservas del Banco Central mediante exportaciones de energía.

El potencial de Vaca Muerta y la tecnología estadounidense

Los datos exhibidos revelan un panorama contundente: durante marzo de 2025, la formación neuquina aportó 446.000 de los 764.000 barriles diarios que produce el país, lo que representa un significativo 58% del total nacional.

Vaca Muerta avanza en su consolidación a nivel mundial. / Fotografía realizada con IA

Estas cifras adquieren mayor relevancia al considerar el contexto internacional. Pese a una caída del 15% en el precio del barril de petróleo, la producción no convencional mantuvo un robusto crecimiento interanual del 24%, demostrando una capacidad de resiliencia que contrasta con el declive del 5% registrado en los yacimientos convencionales. Este desempeño diferencial no solo confirma la madurez alcanzada por el desarrollo shale en Argentina, sino que también evidencia su rol compensatorio en la matriz energética.

La presentación enfatizó cómo Vaca Muerta logra consolidarse como el principal motor de la producción petrolera nacional, transformándose en un caso de estudio por su capacidad para mantener ritmos de crecimiento sostenidos, incluso en escenarios de volatilidad de precios. Estos indicadores operativos y económicos refuerzan el atractivo del yacimiento para potenciales inversores, ofreciendo argumentos sólidos sobre su rentabilidad estructural más allá de las fluctuaciones del mercado internacional.

Durante la reunión, el equipo argentino destacó la evolución operativa de Vaca Muerta, pero también se subrayó un punto crítico: la dependencia de tecnología estadounidense para maximizar el rendimiento productivo. En paralelo, se discutieron los cuellos de botella actuales en infraestructura —gasoductos, oleoductos, puertos— que hoy limitan el salto exportador desde la Cuenca Neuquina hacia los mercados internacionales.

Afinidad política y reformas pendientes

El contexto no es menor. Este acercamiento energético se enmarca en una sintonía política explícita entre Javier Milei y Donald Trump. Para ambos líderes el vínculo bilateral suma capítulos gracias a afinidades ideológicas y económicas (en menor parte) que hoy operan como catalizadores de una alianza geoeconómica más ambiciosa.

Sin embargo, los desafíos son múltiples. Argentina busca no solo atraer inversiones para Vaca Muerta, sino también relanzar su vínculo comercial con EE.UU. bajo mejores condiciones. Entre los objetivos figuran la eliminación de aranceles, la revisión de barreras para el uso de patentes y una mayor apertura a exportaciones industriales y agrícolas.

La concreción de reformas estructurales que exigen desde el país del norte para brindar mayor apoyo dependerá de un factor clave: que Milei logre una mayoría parlamentaria tras las elecciones de octubre. Sin respaldo legislativo, las transformaciones estructurales pensadas a raíz del auge energético corren riesgo de naufragar.

 

 

Redactado en base a información de los medios Aire Visión y Urgente 24

 

 

Temas de esta nota
Te puede interesar