Crisis humanitaria en Gaza
Tensión en Gaza: caos y una muerte en el primer día de reparto de ayuda respaldada por EE.UU.
El primer intento de repartir ayuda humanitaria a gran escala en Gaza bajo el nuevo esquema promovido por Estados Unidos terminó en un caos total. En Tel al-Sultan, al oeste de Rafah, miles de personas desesperadas irrumpieron este martes en un centro gestionado por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), lo que derivó en un operativo militar, heridos y una persona muerta por disparos, según informaron funcionarios sanitarios palestinos.
La escena fue caótica desde el inicio: multitudes tirando las vallas de contención, trepando por las barreras, mientras el Ejército israelí realizaba disparos de advertencia al aire y los contratistas estadounidenses se replegaban del lugar, lo que paralizó por completo la distribución de los alimentos.
Según informó el Hospital de Campaña de la Cruz Roja en Rafah, la víctima fatal murió a causa de heridas de bala y al menos 48 personas resultaron heridas durante el incidente. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aseguraron que sólo realizaron disparos de advertencia fuera del recinto y negaron haber disparado hacia la multitud.
"Esta gente quiere comer, no hay orden posible"
Wafiq Qdeih, uno de los palestinos que esperaba recibir comida, resumió el clima: “Quieren orden, pero no lo habrá porque esta gente desesperada quiere comer y beber”. Y agregó: “Los estadounidenses se fueron, los soldados disparaban al aire, y no pudimos recibir nada”.
Desde la GHF explicaron que la retirada temporal de su equipo fue para “permitir que un número reducido de gazatíes recibiera ayuda de forma segura”. Afirmaron haber entregado unas 8.000 cajas de alimentos, equivalentes a más de 460 mil comidas, y que prevén llegar a 1,2 millones de personas antes del fin de semana.
Pero la operación arrancó con críticas de todos los frentes. La ONU advirtió que concentrar los sitios de ayuda solo en el sur y centro de Gaza —dejando excluida la zona norte— podría reforzar la estrategia israelí de desplazar forzosamente a la población hacia el sur, algo que ya había expresado públicamente el ministro de Defensa, Israel Katz.
Denuncias por bloqueos y falta de acceso
En paralelo, la UNRWA y otras agencias humanitarias de la ONU volvieron a denunciar que Israel les impide el ingreso de ayuda de forma directa, a pesar de tener cientos de camiones listos para cruzar hacia el enclave. “La cantidad que se ha permitido ingresar es tan mínima que apenas ha alcanzado a unas pocas familias en zonas limitadas”, sostuvieron.
Jens Laerke, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, fue contundente: “El plan de ayuda de la GHF es una distracción. Lo que se necesita es reabrir los cruces, garantizar seguridad en Gaza y acelerar los permisos de entrada”.
El proyecto de ayuda —respaldado por Estados Unidos— fue blanco de críticas incluso antes de su inicio. Ni Washington ni Tel Aviv quisieron confirmar qué organizaciones participaban del nuevo “mecanismo humanitario”. Sin embargo, imágenes de cajas distribuidas en Rafah mostraban el sello de Rahma Worldwide, una ONG con base en Michigan.
Una crisis humanitaria que no da tregua
Con más de once semanas de bloqueo y bombardeos constantes, Gaza enfrenta una situación humanitaria desesperante, donde la hambruna avanza y los intentos de contenerla chocan con obstáculos logísticos, políticos y militares.
“Si Israel cree que puede imponer orden con hambre y bloqueos, está equivocado”, advirtió Amjad al-Shawa, de la Red de ONG Palestinas.
El caos del martes es apenas una postal de la desesperación de una población que ya no espera protocolos ni planes logísticos, sino comida para sobrevivir.