La ONU advierte que el recorte de fondos de EE.UU. pondría en riesgo millones de vidas por VIH
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que la falta de financiamiento por parte de Estados Unidos en la lucha contra el VIH/SIDA podría provocar una crisis sanitaria global, con un retorno a las cifras de mortalidad de los años 90. Según estimaciones de ONUSIDA, si la Casa Blanca no restablece los fondos, en los próximos cuatro años podrían registrarse 6,3 millones de muertes adicionales.
Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA, alertó que la interrupción del programa estadounidense PEPFAR—clave en la lucha contra la enfermedad—también podría generar 8,7 millones de nuevas infecciones. "Veremos un aumento real de esta enfermedad, volveremos a ver gente muriendo como en los años 90 y 2000", sostuvo.
Clínicas cerradas y personal despedido
El impacto del recorte ya se siente en varios países, especialmente en África, donde el 53% de las personas con VIH residen en el este y sur del continente. Según ONUSIDA, la suspensión de fondos ha provocado el cierre de clínicas y la desvinculación de médicos, enfermeras y técnicos de laboratorio, lo que impide la distribución de medicamentos antirretrovirales.
Las mujeres y las niñas son las más vulnerables en este escenario. "Más del 60% de las nuevas infecciones en jóvenes del continente se dan en chicas y mujeres jóvenes", advirtió Byanyima. El cierre de los centros de acogida que brindaban asistencia a este grupo aumentaría el riesgo de contagio.
Piden una reconsideración urgente
El programa PEPFAR, creado en 2003, es una de las iniciativas más exitosas en la lucha contra el VIH, con un estimado de 26 millones de vidas salvadas. Sin embargo, la suspensión de fondos pone en riesgo su continuidad y afecta el acceso al tratamiento en África, Asia y América Latina.
"Es razonable que Estados Unidos quiera reducir su financiamiento con el tiempo, pero la repentina retirada de la ayuda está teniendo un impacto devastador", enfatizó Byanyima. ONUSIDA instó a la Casa Blanca a reconsiderar la medida y restablecer con urgencia los servicios que permiten salvar vidas.
Según datos del organismo, actualmente hay 40 millones de personas viviendo con VIH en el mundo. En 2023, se registraron 1,3 millones de nuevas infecciones y 630.000 muertes relacionadas con la enfermedad.