México
Rancho Izaguirre: De secreto a escena del horror en Jalisco
A simple vista, Rancho Izaguirre, en Jalisco, podría pasar desapercibido como un terreno baldío más. Sin embargo, las cintas amarillas que impiden el paso y las banderas que marcan antiguos hallazgos evidencian que este lugar es el epicentro de una investigación sobre desapariciones forzadas. Organismos de derechos humanos y colectivos lo han señalado como un posible "campo de entrenamiento y exterminio" del crimen organizado.
Los sellos de "inmueble asegurado" y la fuerte presencia policial contrastan con las imágenes de ropa y objetos personales que hace unas semanas fueron encontrados por el colectivo Guerreros Buscadores. Para muchos familiares de desaparecidos, este predio ubicado a 65 kilómetros de Guadalajara podría contener pistas sobre el paradero de sus seres queridos.
El rancho fue descubierto en septiembre de 2024 durante una operación de la Guardia Nacional, en la que se detuvo a 10 personas, se liberó a dos secuestrados y se encontró un cadáver. Desde entonces, la investigación ha pasado de la Fiscalía de Jalisco a la Fiscalía General de la República (FGR), que asumió el caso tras detectar irregularidades en las pesquisas estatales.
El dolor de los familiares
Madres y padres de desaparecidos participaron en un recorrido organizado por las autoridades con la esperanza de hallar algún indicio que los acerque a sus seres queridos. "Yo siento que a mi hijo lo trajeron a este lugar. Cuando me dijeron que lo llevaron a un rancho, supe que tenía que venir a buscar", expresó Ana, quien busca a Gustavo David Gómez.
Las evidencias recopiladas incluyen más de 1.500 artículos personales, como ropa, zapatos, mochilas e identificaciones. Aunque los objetos ya no están en el lugar, han sido catalogados y fotografiados por las autoridades en un inventario público. México enfrenta una crisis de desapariciones con más de 120.000 casos registrados hasta marzo de 2025, siendo Jalisco el estado con mayor número de reportes, superando los 15.000 desaparecidos.
Investigaciones y respuestas oficiales
El hallazgo del rancho ha provocado reacciones a nivel nacional e internacional. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, firmó un decreto para fortalecer la Comisión Nacional de Búsqueda, creada en 2017, y mejorar los protocolos de atención a los familiares de víctimas. "Los desaparecidos no se juzgan, se buscan", enfatizó una madre buscadora al criticar la revictimización de las autoridades.
El caso también ha resonado en Estados Unidos. El legislador republicano Riley M. Moore sostuvo que el presidente Donald Trump "tuvo razón" al designar a los cárteles de drogas mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras.
Un secreto a voces
Detrás del portón de hierro negro con la inscripción "Izaguirre Ranch", el terreno muestra los vestigios de lo que pudo ser un centro de reclutamiento y exterminio. Una edificación de dos pisos con impactos de bala, baños, una cocina y una bodega refuerzan las denuncias sobre la posible utilización del rancho para actividades criminales.
En el predio también se identificaron estructuras donde, según el colectivo Guerreros Buscadores, se hallaron restos humanos calcinados. La Fiscalía de Jalisco negó la existencia de hornos crematorios, aunque documentó diversas construcciones en el lugar.
Indira Navarro, representante del colectivo, sostiene que la existencia de "centros de reclutamiento forzado y exterminio" ha sido un "secreto a voces". "Nunca habíamos visto uno hasta que logramos entrar el 5 de marzo gracias a una llamada anónima", afirmó.
Mientras las investigaciones avanzan, los familiares de desaparecidos siguen recorriendo el predio con la esperanza de hallar respuestas. Cada prenda, cada objeto, es una posible pista en la búsqueda incesante de justicia y verdad en un país donde la violencia ha convertido la desaparición en una herida abierta que aún no cicatriza.
Con información de CNN en español