De vender cubanitos en Comodoro a organizar una campaña solidaria para su ciudad natal de Bahía Blanca
Desde hace seis años, Roberto, un vendedor de cubanitos en Kilómetro 3, echó raíces en Comodoro Rivadavia.
Nacido y criado en Bahía Blanca, hoy le toca vivir a la distancia el drama de sus seres queridos, afectados por las inundaciones en su ciudad natal. Movido por la necesidad de ayudar, inició una campaña solidaria para reunir donaciones y llevar alivio a quienes más lo necesitan.
Cada tarde, hasta las 20 horas, Roberto abre su carro en la calle lateral de la Administración de YPF en Kilómetro 3, donde ofrece sus tradicionales cubanitos artesanales rellenos de dulce de leche a los automovilistas que transitan por la zona. Con esfuerzo y perseverancia, logró mejorar sus condiciones de trabajo: en 2022, soñaba con comprar un carro para vender sus productos en un lugar más cómodo. Hoy, su característico carro verde es un punto fijo en la esquina del Huergo.
Pero en medio de su crecimiento personal y laboral, el dolor de ver a su comunidad natal en crisis lo movilizó a actuar. Desde hace una semana, reunió alimentos no perecederos, ropa, frazadas y zapatillas para niños. “Nosotros juntamos todo y lo llevamos a Bahía Blanca con un carro de carga que nos prestaron. La entrega será el 25 de marzo”, explicó en diálogo con Crónica.
Qué se necesita y cómo ayudar
Roberto agradeció la gran cantidad de ropa recibida, pero recalcó que lo que más hace falta ahora son alimentos no perecederos como arroz, tomate, arvejas, fideos, aceite y artículos de limpieza e higiene personal, como lavandina, jabón, toallas, papel higiénico y también colchones.
“Las donaciones serán entregadas en la iglesia Camino al Cielo de Bahía Blanca, donde organizarán una olla popular para los más necesitados”, agregó y dijo que les donaron 500 bandejas y cubiertos para hacer viandas.
Para colaborar, se pueden acercar donaciones a Marcelino Reyes y Avenida Libertador, en Kilómetro 3, o comunicarse al 2974 386 398.
Con el espíritu solidario que lo caracteriza, Roberto sigue adelante con su campaña, convencido de que, a pesar de la distancia, siempre se puede tender una mano a quienes más lo necesitan.