Chubut implementa estrategias intersectoriales para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico
El Gobierno de Chubut, a través de las Secretarías de Salud y de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable, y el Ministerio de Producción, impulsa estrategias intersectoriales para controlar y prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) en la provincia.
Durante una reunión realizada en la Secretaría de Salud en Rawson, autoridades y referentes técnicos destacaron la importancia de un abordaje coordinado e integral. El encuentro fue encabezado por la secretaria de Salud del Chubut, Denise Acosta; el secretario de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable, Juan José Rivera; y el subsecretario de Agricultura y Ganadería, Mirko Schiavi.
Diagnóstico y ejes de trabajo
La Dirección de Epidemiología de la Secretaría de Salud presentó un informe sobre la incidencia del SUH en la provincia, resaltando el aumento de casos en el último año y la necesidad de reforzar las acciones de prevención y control.
Se definieron varios ejes de trabajo:
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Promoción de la salud y concientización de la comunidad y las autoridades.
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Actualización de normativas de control y fortalecimiento de su cumplimiento.
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Implementación de estrategias de comunicación específicas.
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Articulación con municipios para fortalecer las políticas locales.
También se acordó la elaboración de un documento con lineamientos estratégicos para facilitar la implementación de acciones concretas a nivel municipal.
La continuidad de la Mesa de Trabajo Interministerial y la incorporación de nuevos actores, como el Instituto Provincial del Agua (IPA), intendentes y referentes municipales, también fue destacada. Se prevé un próximo encuentro para avanzar en la planificación de las estrategias acordadas.
Características del SUH
El Síndrome Urémico Hemolítico es una enfermedad que afecta principalmente a niños menores de cinco años y se manifiesta con insuficiencia renal, anemia hemolítica y disminución de plaquetas en sangre. Es causada por la bacteria 'Escherichia coli', presente en el intestino de las vacas y que puede transmitirse a través de carne mal cocida, leche no pasteurizada, frutas y verduras mal lavadas o aguas contaminadas.
Síntomas
Los síntomas incluyen diarrea que aparece de 3 a 4 días después de ingerir el alimento contaminado, dolor abdominal y vómitos. La diarrea puede volverse sanguinolenta y, aunque ceda espontáneamente, el paciente puede presentar palidez y disminución en la frecuencia de la orina.
Ante el primer síntoma o sospecha de la enfermedad, se recomienda acudir al hospital o centro de salud más cercano. No se debe recurrir a la automedicación.