Empresarios reclaman por el deterioro de las rutas nacionales 3 y 40
Así manifestaba el presidente de la Federación Empresaria del Chubut (FECh), Carlos Lorenzo, en diálogo con Crónica , tras la reunión que mantuvieron diversas instituciones para abordar el estado crítico de las rutas nacionales.
El encuentro se llevó adelante el lunes para manifestar la preocupación por el deterioro de las rutas nacionales, entre ellas la 3 y 40, dos vías fundamentales para la conexión de la Patagonia con el resto del país. Participaron de la reunión la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) junto con la Federación de Entidades Empresarias Neuquinas (FEEN), la Federación de Entidades Empresarias de Río Negro (FEERN), la Federación de Empresas y Entidades de Bariloche y Zona Andina ( FEEBA), la Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa (CACIP), la Federación Empresaria del Chubut (FECh), la Federación Económica de Santa Cruz (FESC) y la Cámara de Comercio y Otras Actividades Empresarias de Ushuaia.
“La reunión fue encabezada por el señor Alfredo González, presidente de la CAME y fue a instancias de la FECh. Nosotros propusimos hacer la reunión de la región patagónica y participar los pares de La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Analizamos lo que estamos viendo en estos momentos, tenemos un panorama y un diagnóstico donde sabemos que las rutas nacionales están sin mantenimiento en muchos lugares del país con serios inconvenientes. Con muchos pasos internacionales que han sido noticias este invierno, muchas cuestiones que desde cada una de las regiones se reclaman”, dijo a Crónica el presidente de la FECh, Carlos Lorenzo.
En Chubut, destacó el caso de las rutas 3 y 40, aunque indicó que la problemática afecta a todas las provincias patagónicas. “Uno, lo que escucha es que el gobierno nacional no tiene responsabilidad sobre el estado de las rutas, pero obviamente esperamos que, de una vez por todos, puedan empezar a corregir este tipo de situaciones”, añadió.
En este sentido, Lorenzo señaló que “las rutas técnicamente deben durar 50 años como mínimo, de hecho en Chubut tenemos la ruta entre la burrada y El Bolsón que tiene 46 años y está impecable. Las otras tienen mucho menos tiempo y están destrozadas, las cosas se han hecho mal y hay que reconocerlo”.
Sobre la posibilidad de privatizar las rutas, Lorenzo fue categórico: “Acá es imposible, no tienen rentabilidad”, por lo que con estos encuentros la intención es tratar de analizar y empezar a generar una discusión, un debate y aportes hacia dónde tiene que ir. este tema. “Obviamente, la Patagonia, con los recursos naturales que tiene, requiere rutas adecuadas para el funcionamiento de los mismos, más allá de lo que significa para la integración de las propias comunidades”.
“La ruta 3, en algunos puntos, puede tener alta rentabilidad, pero se está deteriorando y no tiene mantenimiento”
Lorenzo explicó que si uno analiza el tema de la Ruta 3 que es absolutamente transversal a toda la Patagonia, desde Buenos Aires a Tierra del Fuego, “se está deteriorando y no está teniendo mantenimiento, más allá de que esa ruta en varios de los lugares del país puede tener una alta rentabilidad para poderla privatizar”. Sin embargo, señaló que el tramo desde San Antonio Oeste hasta Río Gallegos, “no es una ruta que tenga una rentabilidad tal como para que haya algún empresario que esté predispuesto a hacer la explotación y el mantenimiento de la misma, o sea, esta responsabilidad le va a seguir cabiendo al Estado y el Estado dice no a la obra pública, entonces hay algunas cuestiones que nosotros estamos, por lo menos con la duda de cómo se va a manejar”.
Aclaró que el objetivo de estos debates no es generar conflictos, sino todo lo contrario: buscar soluciones y aportar ideas constructivas. “Reconocemos que la situación no obedece a la gestión del actual gobierno, pero sí esperamos que encuentre la manera de resolver este problema definitivamente para la posteridad”.
Distintos posicionamientos de las provincias
En la reunión se determinó también que cada jurisdicción haga el informe en consulta con los gobiernos locales, ya que existen diversas posturas. Por un lado, está la de Río Negro y Neuquén, que propusieron que se les traspasen varias rutas nacionales. Por otro, el caso de Chubut, cuyo gobernador propuso terminar obras nacionales a través del canje de deuda de la provincia con la Nación, lo que permitirá finalizar obras paralizadas.
“Hay distintos posicionamientos de las provincias. Hay rutas que son nacionales, pero están geográficamente dentro de una provincia. Por ejemplo, Río Negro tiene la Ruta 22 y lo que hizo fue pedir al Gobierno Nacional que le transfirieran la ruta. Es una estrategia porque esa ruta probablemente, en este momento, sea una de las rutas más transitadas del país, ya que une Bahía Blanca y Vaca Muerta, por lo que sería fácil poderla privatizar”.
Ahora, señaló que esa cuestión es distinta a la provincia del Chubut y ejemplificó: “la ruta entre Rawson y Esquel, no tendría ningún tipo de interés, ni ningún tipo de rentabilidad, entonces ahí cambia la estrategia”. Explicó que esta provincia tiene una estrategia distinta a la de Río Negro, considerando la opción de poder reparar las rutas para que el Gobierno Nacional lo reconozcan como pago de deuda. “Es una estrategia factible y en beneficio de los chubutenses; después tendrá el problema de que si le aceptan el tema como pasó con el tramo de Trelew a Madryn de tener los recursos suficientes como para poderlo hacer, que esa es otra cuestión, va a tener que requerir de aportes extraordinarios o de nuevos endeudamientos que significarán la refinanciación de la deuda actual con Nación, pero bueno, cualquier estrategia de esas es válida”.
Por su parte, señaló que Santa Cruz probablemente tenga otra visión “porque muchas de sus rutas internas están muy bien. Entonces las rutas internas en algunos lugares de la Patagonia tienen un abordaje diferente y cada provincia tendrá su propia estrategia”.
Hacia una solución definitiva
Lorenzo destacó que los diagnósticos ya están realizados y que ahora es momento de actuar. En este sentido, valoró la colaboración de la diputada nacional Ana Clara Romero, quien trabajó junto con equipos de Vialidad Provincial en la elaboración de varios proyectos.
“Más allá de las vivencias propias que tenemos, yo personalmente viajo bastante por temas de trabajo y conozco perfectamente mi provincia. Con esto pretendemos ir a la acción; tenemos suficiente información como para trabajar sin ningún inconveniente en una propuesta definitiva que resuelva para la posteridad el tema de las rutas”, concluyó.
El foco también está puesto en la ruta de Puerto Chacabuco – Comodoro Rivadavia
Por otro lado, el presidente de la Federación Empresaria del Chubut (FECh), Carlos Lorenzo, destacó la importancia de tener en cuenta la ruta que podría impulsar y dinamizar la actividad portuaria entre Comodoro Rivadavia y Puerto Chacabuco, en Chile. Este proyecto se enmarca en la reactivación de las relaciones entre Chubut y las autoridades del vecino país, a partir del desarrollo del Corredor Bioceánico, que busca fomentar el tránsito de mercaderías entre ambos puertos.
Al respecto, Lorenzo explicó: “Vamos a tener que hacer mucho hincapié en esto también. Planeamos hacer una reunión entre la FECh y el gobierno, ya que el nuevo orden mundial implica que hay que prestar especial atención a la ruta entre Puerto Chacabuco y Comodoro Rivadavia. Un tema que se avanzó, se sancionó una ley, está vigente, hay que ponerse a trabajar en ello y creo que hay que hacer hincapié en lo que se viene, esto puede llegar a ser de mucha utilidad en el transporte marítimo mundial”.
Uno de los puntos fuertes del Corredor Bioceánico es la posibilidad de transitar cargas de un océano a otro con una logística fluida y sin esperas. Sin embargo, las autoridades reconocen que persisten desafíos importantes, particularmente en la comunicación terrestre entre ambos puntos.
En este sentido, la administradora del Puerto de Comodoro Rivadavia, Digna Hernando, subrayó las dificultades que representa un tramo de ripio que carece de mantenimiento. “Es un tramo que tiene Argentina sin contrato de mantenimiento porque así lo determinó el gobierno nacional. Una ruta de estas características debe tener mantenimiento permanente. Lamentablemente, es una dificultad, no un impedimento, ya que a pesar de las condiciones en que se encuentra, se sigue transitando. Si las autoridades nacionales cumplieran con la responsabilidad del mantenimiento, podría resolverse rápidamente este inconveniente”.
Hernando agregó que “esta ruta debería estar asfaltada o, en su defecto, contar con un periódico de mantenimiento que permita garantizar la seguridad de quienes la transitan”. Además, se cuestiona que la obra anunciada para el Corredor no se haya cumplido según los términos y plazos establecidos. El proyecto original contemplaba 23 kilómetros de un total de 107, pero solo se ejecutó un 37% de lo comprometido.
Ante este panorama, Lorenzo hizo hincapié en la necesidad de abordar el tema de las rutas en general con verdadera determinación: “Todas estas cuestiones son las que hay que tratar, levantar la guardia y empezar a ver si podemos examinar una solución definitiva”.