Desmienten superpoblación y amenaza ambiental provocada por el guanaco
El Centro Nacional Patagónico del CONICET difundió un comunicado para aclarar información sobre el guanaco tras la difusión de versiones que lo catalogan como amenaza ambiental en la región.
“Bajo el objetivo de brindar a la sociedad información basada en evidencia empírica para promover una ciudadanía reflexiva, munida de información confiable ante versiones falaces que, en muchas ocasiones, se instalan en redes sociales y medios de comunicación, el CCT CONICET-CENPAT se ve en la obligación de desmentir y aclarar algunas afirmaciones falsas, confusas y carentes de sustento que circularon en los últimos días en diversos medios respecto al guanaco (Lama guanicoe)” comienza el comunicado del organismo científico.
Los científicos señalan que la población del guanaco no experimenta un crecimiento descontrolado, como se ha sugerido. Antes de la introducción del ganado ovino, se estimaba una población de 22 millones de guanacos que coexistían en equilibrio con la estepa patagónica.
Su densidad actual se regula en función de la disponibilidad de forraje, y se ha demostrado que, al sustituir el pastoreo ovino, la vegetación se recupera, desmintiendo la teoría de que los guanacos degradan los pastizales.
“En todos los casos estudiados, cuando se reemplazó el pastoreo ovino por el de guanacos, se observará una recuperación de la vegetación hacia estados más conservados aún a densidades altas. Entonces, las densidades ajustadas a la disponibilidad de forraje y la ausencia de indicios de sobrepastoreo contradicen la idea de sobrepoblación” señala el escrito del organismo.
El CENPAT asegura que el guanaco no es responsable de la crisis ganadera en la región. La degradación ambiental, explican, se debe al sobrepastoreo ovino de más de un siglo, agravado por prácticas de manejo inadecuadas que han disminuido la productividad en vastas áreas de la Patagonia.
La institución resalta que el impacto de los guanacos en este contexto es mínimo, ya que su población estuvo en declive durante el período crítico de reducción del ganado.
Desarrollo económico
Más allá de no ser una amenaza, el guanaco podría ofrecer oportunidades de restauración ecológica y desarrollo económico en la región. Este animal contribuye al ecosistema con la creación de “islas de fertilidad” en la vegetación a través de sus letrinas comunitarias , que favorecen la regeneración de flora.
Además, la fibra del guanaco, una de las más finas en el mercado, representa un recurso de alto valor económico que podría diversificar la producción regional y complementar la ganadería ovina de manera sostenible.
“El guanaco es una especie emblemática de nuestra región, de alto valor ecológico, cultural y económico”, destaca el CONICET-CENPAT, reafirmando su compromiso en promover información confiable para la preservación de este animal nativo y su ecosistema.