Internacionales
El fantasma de la violencia electoral resurge en EE.UU.
Hay un fantasma que acecha en los Estados Unidos. Un fantasma que remite a los peores episodios de violencia institucional de su Historia. Un fantasma que resurge cuatro años después de aquella criminal toma del Capitolio por parte de los seguidores de Donald Trump, que no reconocían -como su líder- la derrota electoral ante Joe Biden. Y que decidieron asaltar el Congreso estadounidense aquel sangriento 6 de enero de 2021, con el trágico saldo de 5 muertos. El temor a que se repita un escenario de violencia electoral reapareció ahora que se aproximan los comicios del próximo 5 de noviembre en los que el mismo Trump se enfrentará con Kamala Harris. Y se corporizó particularmente en aquellos distritos donde el resultado pueda estar especialmente ajustado. Y donde los fanáticos podrían llegar a desconocer una derrota por pocos votos. Obviamente, todas las miradas apuntan a los fanáticos de Trump, dado los antecedentes. Eso está llevando a que se tomen medidas preventivas para frenar una potencial violencia de los antidemocráticos. En esos Estados "en batalla" los funcionarios imaginan una guerra disparada desde campañas de desinformación, "fakes news", alocadas teorías conspirativas y que todo eso podría ser el campo propicio para que se siembre violencia. Y, por eso, buscan formas de prevenirlo.