Categoría A
El Lobo lastimó en el final
Si bien no fue su mejor versión, fue dueño del juego durante la mayor parte del tiempo y sobre el cierre encontró la efectividad para firmar el resultado que mereció largamente.
El elenco de km 27, que se complicó al principio por la salida por lesión de Claudio Leguizamón, por momentos realizó una buena estrategia para bancar el empate, sin embargo, como les ocurrió a muchos, no soportó el “mordisco” del Lobo, que es sagaz hasta el último instante.
Fueron equilibrados los primeros minutos, con mucho juego e intentos más que nada en el medio, porque una cancha muy rápida por la lluvia, impidió un mejor control en la parte de ataque.
Pero con el transcurrir de los minutos el local se fue consolidando ofensivamente, tuvo más asociaciones y comenzó a manejar el juego, aunque las principales aproximaciones fueron vía aérea y así originó un par de jugadas muy claras para convertir, pero no estuvo del todo fino.
De igual modo el juego tuvo una más fricción de lo normal, con varios choques, producto de lo rapidísima que quedó la cancha por la lluvia y donde algunos pasaron de largo y hubo varios “tocados”, como el capitán Claudio Leguizamón que se retiró a la media hora por una molestia.
En los primeros movimientos del complemento volvió a establecerse el visitante para presentarle una mayor oposición en el medio y ahuyentar el juego de su propio arco.
Pero con el tiempo el Aeronauta progresó por diferentes lugares y avisó con la pelota detenida, porque en una segunda jugada luego de un tiro libre, Rodrigo Cárcamo abrió a la derecha para Gastón Barrientos que metió un buen centro que no pudo conectar Julián Beloqui cuando tenía todo el arco a disposición.
Pero más allá de las dificultades, el anfitrión no tuvo peso ofensivo y en cinco minutos del ST fue sustituido todo el frente de ataque y también realizó cambios en la estructura. Es que adelante quedó Tahiel Cárcamo y pasó a ser delantero Leonardo Valdez, estableciéndose para ocupar el lugar de la banda izquierda Nicolás Arrieta.
El gran mérito fue conservar la intensidad hasta los minutos finales y, nuevamente, obteniendo réditos de la bola inmóvil, cuando luego de un tiro de esquina se elevó más que todos el central Fausto Viegas que de cabeza rompió el cero.
No amainó y fue por más, llegando al nuevo desnivel con una jugada en velocidad que culminó con la notable definición de Valdez para decorar una gran tarde en su regreso al club.