Jorge Gil: “Es muy difícil que los precios bajen por la reducción del Impuesto País”
A través del Decreto 777/2024, el Gobierno oficializó la baja del Impuesto País de 17,5% a 7,5% sobre el uso de dólares para el pago de importaciones de bienes y fletes desde el exterior. En una entrevista con Crónica, el contador local y especialista en economía Jorge Gil compartió su perspectiva sobre el impacto de esta medida.
El ministro de Economía Luis Caputo y su equipo anticipan que la reducción del impuesto podría llevar a una disminución en los precios debido al menor costo de importación. Sin embargo, diversos sectores sugieren que este ajuste no será inmediato ni necesariamente garantizará una baja en los precios.
En principio, Jorge Gil recordó que el Impuesto País se origina en contextos donde existen múltiples tipos de cambio, es decir, cuando hay un tipo de cambio oficial para algunas transacciones de importación y exportación y otro tipo de cambio que se suele denominar financiero, generalmente destinado a actividades especulativas y de ahorro o de inversión financiera. En Argentina, esto se refleja en variaciones como el dólar oficial, el dólar blue, el contado con liquidación, contado a plazos, entre otros.
“Entonces, en particular el Gobierno argentino, lo que se hace es fijar un impuesto que se cobra sobre el valor oficial del dólar, sobre el valor del dólar del Banco Nación, para que el Estado recaude sobre las actividades vinculadas al tipo de cambio, o sea, sobre la compra y venta de monedas extranjeras de tal forma que ese impuesto tienda a nivelar las diferencias que hay entre la cotización oficial del dólar y la cotización de, por ejemplo, dólar blue, dólar tarjeta, etc”.
En este escenario, explicó que si existiera un solo tipo de cambio, es decir, si el valor del dólar fuera el mismo para todas las transacciones tanto privadas como públicas, no existiría este Impuesto País.
Teniendo en cuenta eso, en su análisis Gil detalló que la reciente reducción del impuesto tiene un impacto económico significativo. “La reducción del impuesto se aplica sólo a las importaciones y no afecta la compra de moneda extranjera o el pago con tarjeta de crédito”, explicó. Esta disminución implica una reducción en la recaudación estatal de aproximadamente dos billones de pesos, dado que el Impuesto País representa un 6,32% de los ingresos del Estado, que ahora se ajustará al 2,71%.
Según Gil, esta acción trae decisiones de tipo colateral: “O por un lado mejora los ingresos, que puede pasar con el blanqueo fundamentalmente, o bien sigue reduciendo gastos estatales. Esos gastos estatales, básicamente, son obra pública que ya está notoriamente disminuida, gastos en sueldos que en este proceso de deterioro social implican los despidos, las bajas anticipadas de personal, los retiros voluntarios, distintas estrategias que utiliza el Estado para reducir los gastos en sueldos y, por último, los intereses de la deuda, que son inamovibles, por lo que sigue el impacto del aumento del 2% mensual por la devaluación del tipo de cambio oficial”, explicó el contador.
El especialista advirtió que la medida podría impactar negativamente en las reservas del Banco Central, dado que los importadores demandarán más dólares para efectuar importaciones, debido a la reducción del impuesto. En este sentido, teóricamente, los importadores van a tener un menor costo porque van a pagar menos por el dólar con el que pagan sus compras en el exterior. “En realidad esto no está ponderado y es muy difícil que suceda en una economía de las características recesivas que tiene la economía argentina; muy difícilmente los precios bajen como consecuencia de esta reducción del Impuesto País al 7.5%”, dijo.
En este sentido, Gil señaló que aunque podría haber una reducción en los precios de algunos productos, esta baja no se debe necesariamente por la reducción del Impuesto País. “Cuando se observa la realidad económica, podrían llegar a bajar los precios de, por ejemplo, los automóviles, pero en realidad el motivo de esa baja no es la disminución del Impuesto País, sino es por la recesión del mercado que está haciendo que no haya compras. Entonces evidentemente las empresas tienen que recurrir a efectuar ofertas, disminuciones de precio, mejores condiciones de pago a crédito, entre otras alternativas. Ese es el motivo real, más que la baja del impuesto”. Y agregó que “en mi concepción, la baja del Impuesto País sólo significa un mayor proceso de apropiación por parte de aquellos que son importadores, ya sea de productos finales o de productos intermedios que utilizan en su proceso productivo”, resumió.
“La dolarización no tienen ningún tipo de fundamento científico”
Consultado sobre la intención del gobierno de implementar una unificación cambiaria, Gil compartió su opinión crítica sobre este proceso. Según el contador, la propuesta de dolarización de la economía, que ha suscitado muchas dudas y cuestionamientos, se basa en la premisa de alinear un solo tipo de cambio. “Esta primera etapa de dolarización, que se está proponiendo, no tiene ningún tipo de fundamento científico. Para implementar esta medida, lo primordial sería suprimir los impuestos y liberar completamente los mercados”, afirmó.
No obstante, el economista advirtió que, si se llevara a cabo, los modelos econométricos sugieren que el tipo de cambio podría situarse alrededor de los 2.800 pesos, “con lo cual esto implicaría un fuerte impacto en los niveles inflacionarios, dado que el principal activo político del gobierno es controlar la inflación”, dijo y agregó que “con la recesión difícilmente el gobierno adopte una medida que perjudique su plan político, entonces yo creo que la tendencia a un mercado único va a pasar en el mejor de los casos para el año que viene y con ciertos límites”.
En este marco, destacó que el próximo año se celebrarán elecciones legislativas de medio término “y el gobierno tiene que apostar toda su carta política a lograr triunfar en esas elecciones y si el gobierno admite un nuevo tipo de cambio que impacte sobre los niveles de precios, seguramente el voto económico de la población le será negativo y esto perjudica sus planes de permanencia en el gobierno”, finalizó.