Categoría A
Laprida presentó credenciales
Con goles de Brian Vivas, Leandro Velázquez -penal- y Sebastián Rivas, Laprida le ganó 3-0 a General Saavedra en condición de visitante, para sostenerse como uno de los líderes del Torneo Apertura.
Solidez y convencimiento. Esas fueron las credenciales que expuso Laprida en la visita General Saavedra. Y lo hizo ante un rival que además de estar en el segundo escalón de la tabla, dispone de un plantel con varios integrantes de recorrido en categorías superiores del futbol patagónico.
De cabo a rabo, Laprida siempre se exhibió como un equipo más compacto, mejor trabajado y plenamente persuadido de lo que tenía que hacer para terminar la tarde como uno de los líderes del campeonato.
Sin que se convierta en una supremacía holgada, Laprida manejó el trámite a su conveniencia. La pelota transitó más por el terreno rival que el propio y poco a poco fue construyendo y haciendo méritos para conseguir la ventaja.
El gol de la apertura recién llegó pasada la media hora, pero antes, Laprida ya había olfateado la posibilidad de primerear en la red. Porque bloqueó los circuitos del Parque y amenazó con los dos extremos (los hermanos Reyes), más la presencia de un punta (Vivas) que siempre exigió a los centrales.
Además, todo respaldado por la sabiduría táctica de Vladimir Cano, el recorrido de Elías González y la ductilidad de Juan Galván.
Eso, de mitad de cancha hacia arriba, porque en el fondo, los laterales no sólo cortaban juego, sino que también cruzaban la mitad de la cancha con convicción, especialmente Alan Haro. También fue importante los duelos ganados por los centrales para evitar que el trío ofensivo del Parque -Debliger, Molina y Marchant- se arrimen a los tres palos de Martín Tula.
El cabezazo goleador de Vivas a la media hora de juego abrió la cuenta. Después, Laprida justificó esa mínima diferencia con un par de llegadas que a punto estuvieron de estirar el 1-0.
A Saavedra, mientras tanto, le costó encontrar el espacio para la maniobra que los arrime al área. Hasta dio la impresión de estar un escalón abajo en la intensidad física para imponerse en los duelos cara a cara.
Para colmo, en el complemento, a Saavedra todo se transformó en una pendiente pronunciada, porque Mauro Jofré derribó en el área a Nicolás Reyes. Penal y expulsión por último recurso. El 0-2 y un hombre menos, fue demasiado para un equipo que, once contra once, ya tenía dificultades.
Laprida entendió que sólo había que acertar alguna contra para sellar el resultado y lo hizo con una jugada que inició Cristian Reyes, continuó Juan Galván y definió Sebastián Rivas. 3-0.
Hubo una leve reacción de Saavedra con los ingresos de Thiago Millaneri e Ignacio Barrientos, pero ya era tarde. Laprida ya había mostrado sus credenciales y no había manera de quitarle lo que había construido.
