2024-03-21

Recordaron al bombero Luis Gramajo a 8 años de su fallecimiento en cumplimiento del servicio

Como cada año, ayer en el Cementerio Oeste se realizó un homenaje al sargento primero Luis Gramajo, con colocación de una ofrenda floral y responso, pese a la lluvia que persistió durante la mañana.

Justamente, se cumplieron 8 años de la trágica muerte del bombero que cumplía funciones en el Cuartel Central, quien se transformó en el primer mártir de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Comodoro Rivadavia.

El 20 de marzo de 2016, Gramajo junto a sus pares salieron a extinguir un incendio que se había desatado en el bar “Irlanda” ubicado en la zona costanera. Las llamas pronto se extendían pues el local contaba con maderas de rápida combustión. No obstante, Gramajo ingresó junto a dos compañeros al local y mientras realizaban labores, los vidrios del local estallaron debido al calor reinante, lo que generó la entrada de oxígeno y la caída del entretecho. Dos de los bomberos salieron hacia la calle, sin embargo, Gramajo no había podido salir al quedar atrapado en la zona de la barra.

Cuando lo rescataron, comenzaron inmediatamente a practicarle RCP junto a guardavidas que estaban en el lugar y personal de Prefectura; fue derivado al Hospital Regional, pero se confirmó su fallecimiento por la inhalación de humo y las quemaduras graves que padeció.

Gramajo fue ascendido post mortem a sargento primero y condecorado con la Cruz Dorada a los caídos en servicio.

“Yo tengo que agradecer mucho a los bomberos porque todos los años están acá, estamos recordándolo y a la labor que a él tanto le gustaba llevar adelante” expresó ayer Luis, el padre de Gramajo, y añadió: “siempre le gustó ser bombero y abrazó lo que tanto le gustaba, salía del cuartel y se iba a su trabajo y se fue llevando lo que a él tanto le gustaba”.

En tanto, expresó que “mi nietito, su hijo no lo alcanzó a conocer, nació tres meses después de lo que pasó, yo me ocupo personalmente de que estén bien, más allá de que no les hace falta nada. Su mamá se encargó de que él lo fuera asimilando de a poco y ahora tratando de ver si viene a visitar el lugar donde está su padre”.

Un golpe durísimo

Por su parte, el jefe del Cuerpo Activo de los Bomberos, José Ayamilla comentó que “él (por Gramajo) era una persona sencilla, humilde, muy sacrificada, él tenía dos trabajos, pero sobre todo era una persona muy educada y con mucho valor, muy humilde. Para nuestra institución fue un golpe durísimo hasta el día de hoy. La verdad nunca quisimos pasar por una situación como esta, es algo triste, me imagino el vacío que deja en la familia, entonces nosotros acompañamos y tratamos de venir todos los 20, de no olvidar a una persona como él”.

Finalmente, mencionó que “más allá de que ya el ser bombero implica muchísimo riesgo, trabajamos justamente para que no pase nada en lo que son capacitaciones. En nuestra asociación y comisión directiva se trabaja incansablemente para poder brindar herramientas de protección y tratar de que nuestro personal no tenga ninguna dificultad”.

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