2024-01-06

Farmacéuticos manifiestan su temor por el cierre de farmacias, pérdidas de fuentes laborales y una visión de los medicamentos como bienes de consumo

El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Chubut, Eduardo Molina, conversó con Crónica sobre los puntos del DNU 70/2023 que refieren a la profesión y a la venta de medicamentos.

A partir del último viernes del 2023 rige el DNU 70/2023 dictado por el presidente Javier Milei, en el que se modifican, sustituyen o derogan más de 100 leyes o decretos. Desde su anuncio, una amplia diversidad de sectores han salido a manifestarse públicamente por los cambios planteados, siendo un reclamo unificado la falta de consulta hacia los referentes de cada área. Eduardo Molina, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Chubut, conversó con Crónica respecto a las cuestiones que surgen en el ámbito de la venta de medicamentos y cómo afecta al rol profesional del farmacéutico.

Entre los principales cambios que trae consigo el DNU se encuentra la autorización para comercializar los medicamentos de venta libre en cualquier tipo de comercio y se deja de exigir la presencia de un profesional idóneo para la venta en farmacias. También se eliminan el Programa de Producción Pública de Medicamentos y la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos que tenían como objetivo ofrecer medicamentos a menor costo, un aspecto central considerando que también se han caído los acuerdos de precios.

Advierten sobre el cierre de farmacias y las dificultades para los jubilados

En principio, Molina manifestó que la desregulación se sustenta en la premisa de que servirá para bajar los precios de los medicamentos, algo que considera que no ocurrirá, ya que los precios son puestos por los laboratorios y son similares para todo el país a fines de garantizar el acceso. “Está a un mismo precio en Jujuy, en Buenos Aires y en Ushuaia, eso hace que haya uniformidad y el acceso a medicamentos sea más simple”, afirmó.

Además, explicó que “la farmacia tiene un precio fijo uniforme que es lo que paga la seguridad social” y, teniendo en cuenta esto, mencionó que uno de los grupos más afectados serán los jubilados, ya que “más del 90% llega a la farmacia y lleva el medicamento sin cargo”.

“Al ser el grupo que más consume medicamentos, trae como consecuencia que sea el más sensible, porque incluso está pauperizado, las jubilaciones y demás no alcanzan ni siquiera para vivir, menos aún cuando alguien está en un compendio en lo que se refiere a medicamentos de uso crónico, que al final son bastante caros”, dijo.

Asimismo, detalló que al no haber control sobre los precios sumado al resto de desregulaciones, hay un gran riesgo para las farmacias. “Hay un grado de financiamiento muy alto por parte de la farmacia, que en este momento de coyuntura con una inflación galopante, el costo financiero de las farmacias es muy grande. Hay farmacias pequeñas que empiezan a tener problemas serios de financiamiento porque se van descapitalizando, entonces ocurre que no pueden reponer la medicación”, resaltó con preocupación.

Afirmando que “se van a perder farmacias porque se van a concentrar, es lo que pasó en Chile en donde terminaron tres cadenas de farmacias para todo el país, en principio con capitales chilenos, pero después terminaron con capitales extranjeros y con conclusión de precios, lo que significa que se pusieron de acuerdo para poner el precio del medicamento”, señaló.

Sostienen que se perderán fuentes laborales y habrá desjerarquización de la profesión

Sumado a la situación de la comercialización de los medicamentos, Molina se refirió a la preocupación existente sobre las modificaciones que se plantean en el DNU respecto al rol del farmacéutico, ya que se establece que no es necesario que los medicamentos sean expendidos por estos profesionales, al igual que habilita para ejercer la dirección técnica en múltiples farmacias.

En el país se calcula que hay aproximadamente 13 mil farmacias y en Chubut alrededor de 300. En algunas provincias existen normativas propias para regular la profesión, como en Chubut, donde se encuentra en vigencia la Ley Provincial X71, por lo que el DNU no tendría injerencia sobre estos territorios. Aun así, Molina manifestó que “hay muchas provincias en las que no pasa lo mismo, por ejemplo en la Patagonia, en Neuquén y Santa Cruz no tienen ley, entonces ellos sí o sí van a estar afectados”.

En relación a las consecuencias que tendrá para los profesionales, dijo: “Vemos que la carrera de Farmacia tiene un certificado de defunción, porque la farmacia y el farmacéutico son sinónimos. Con este DNU lo que se hace es pretender que un farmacéutico haga la dirección técnica de las farmacias que quiera, ya sea 10 o 20 farmacias, lo que es un absurdo, porque los farmacéuticos tienen que tener una administración y un control sobre la farmacia y la dispensación de medicamentos, es imposible que se esté atendiendo más de una farmacia”, sentenció.

Otro punto de disconformidad es la autorización del despacho de recetas en droguerías. Sobre esto, Molina sostuvo que las entidades de farmacéuticos están “absolutamente en contra de que las droguerías entreguen medicación directamente al paciente, sin la intermediación de la farmacia y del farmacéutico, eso quita control sobre el uso del medicamento”, remarcó.

Asimismo, agregó que “las droguerías paradójicamente se expidieron en contra porque a ellos no les interesa entregar el medicamento directamente al paciente, porque hay antecedentes muy feos que surgieron por toda la desregulación del año 2000”, haciendo alusión a conocidas denuncias que involucraron a droguerías y que concluyeron en la justicia como el caso Ferrón o la causa por remedios falsos en el gremio La Bancaria.

“Cavallo hizo una desregulación exactamente con los mismos argumentos”

Finalmente el referente de los farmacéuticos afirmó que “esta resolución va a producir gente en la calle, farmacias que cierran, esto va a quedar circunscripto a la centralización de lo que es el consumo del medicamento como si fuera un bien de consumo en lugar de un bien social”.

Dejando en claro su descontento con esta situación, agregó que “lo peor de todo es que esto no es nuevo, esto ya se hizo en la década del ‘90, Cavallo hizo una desregulación exactamente con los mismos argumentos de bajar el precio”, destacó Molina.

Aunque ahora se percibe un clima de rechazo inmediato que ya se ha comenzado a hacer notar, “hay todo un conglomerado que estamos advirtiendo que lo que están haciendo es una burrada. Aunque también sabemos que hay intereses creados de por medio, porque lamentablemente siempre es así”, concluyó.

Eduardo Molina, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Chubut. “Lo peor de todo es que esto no es nuevo, Cavallo hizo una desregulación exactamente con los mismos argumentos”.

“Hay algunas cadenas de farmacias que podrían haber estado atrás de esto”, dijo el presidente del Colegio de Farmacéuticos

Luego de haber participado en reuniones con organizaciones y referentes de farmacéuticos a nivel país, Eduardo Molina, expresó su perspectiva sobre el panorama que han generado estos anuncios del Gobierno Nacional.
Sobre ello, señala que a primera vista han sido definiciones que se sustentan en la posición ideológica. “Vemos que hay una carga dogmática, en lo que se refiere a la ideología, lo que se refiere a la libertad, y no hay peor cosa que el dogma y la ideología porque produce autoritarismo y se pretende que la verdad es única, eso es lo que está ocurriendo con esto”, dijo.

Dejando en claro que desde el sector se encuentran abiertos al diálogo, aunque no hayan sido consultados hasta el momento. “En ningún momento se discutió, ni siquiera se informó lo que iba a pasar. Estábamos en Buenos Aires en una asamblea de la COFA y nadie tenía idea de nada de lo que iba a salir, ni siquiera teníamos una aproximación”, contó.

Aunque por otro lado, Molina resaltó que “no tenemos que ser ingenuos de decir que es solamente la ideología, porque toca intereses creados, hay intereses económicos”.

Asimismo y continuando en esa línea, agregó que “cuando esto se determina a nivel ejecutivo ¿Quién es el que escribe ese DNU? Son determinadas personas, en el caso nuestro particular, podría haber ocurrido que dentro de un estudio jurídico determinado, se haya escrito ese capítulo del DNU y que se haya entregado para que eso fuera refrendado y para que tenga la firma por parte del presidente”, dijo el referente del Colegio de Farmacéuticos de Chubut.

“Eso podría haber ocurrido, es la cuestión de fondo y hay algunas cadenas de farmacias que podrían haber estado atrás de esto”, sostuvo.

“Desde ese punto de vista es grave porque evidentemente es sectorial y en definitiva es para que alguien gane dinero en detrimento de otro, pero a su vez por la avaricia de ganar mayor cantidad de dinero sin tender a evaluar las consecuencias sobre lo que puede ocurrir con la población”, manifestó Molina.

“En los ‘90 quedó demostrado que los medicamentos en los quioscos se vendían más caros” y que “aumentó el gasto de salud pública”, dijeron desde el Colegio de Farmacéuticos del Chubut.

Presagian una historia que se repite: “Lo que va a ocurrir es lo que en la década de los ‘90 ya ocurrió y es que después en la calle se va a vender cualquier tipo de medicamento”

Eduardo Molina, referente del Colegio de Farmacéuticos del Chubut, manifestó a Crónica que las propuestas actuales del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 van en la línea contraria a las tendencias a nivel mundial, repitiendo medidas que se tomaron en la década de los ‘90, como la posibilidad de vender medicamentos por fuera de las farmacias.

En esa línea, afirmó que “lo que va a ocurrir es lo que en la década de los ‘90 ya ocurrió, y es que después en la calle se va a vender cualquier tipo de medicamento. Eso no existe en ningún país del mundo que sea serio, lo vamos a encontrar en países que no son serios económicamente o países subdesarrollados”.

Asimismo, manifestó su desconcierto ya que “en la parte de salud tenemos un país desarrollado. El modelo sanitario argentino es modelo en el mundo, hemos sido aplaudidos por esto”.

Considerando las similitudes con las desregulaciones que se realizaron algunas décadas atrás, el presidente del Colegio de Farmacéuticos de la provincia expresó que “ya en la década de los ‘90 quedó demostrado que los medicamentos en los quioscos, desde el punto de vista exclusivamente económico, se vendían más caros” y que además “aumentó el gasto de salud pública”.

Sobre ello, detalló que “aumentaron las internaciones, aumentaron los casos donde había automedicación irresponsable y eso actuó no solamente en la Salud Pública del Estado, sino también en las prepagas y las obras sociales de los sindicatos con exactamente el mismo aumento del gasto en virtud de que el medicamento estaba en cualquier lado como si fuera una golosina”.

En contra de las tendencias internacionales

Realizando comparaciones con otros países, se refirió al caso particular de Estados Unidos: “En los ‘90 el argumento era que en Estados Unidos se vendía de forma libre, pero es mentira porque allá uno puede comprar siete u ocho medicamentos de venta libre (otc= over the counter) y del resto no puede comprar nada, esa es la tendencia que realmente tiene que existir en el mundo”, resaltó el referente farmacéutico.

Remarcando que “una cosa es la venta libre sin prescripción médica en la farmacia y otra es la venta liberada, que es lo que pretende esta gente. Eso va a traer consecuencias como la automedicación irresponsable o el exceso de medicación”.

También, argumentó con discusiones que se han dado en el Congreso de la Federación Farmacéutica Internacional, en Australia. “A nivel de Organización Mundial de la Salud la tendencia es justamente hacia la mayor incumbencia por parte del farmacéutico en el uso del medicamento” y explicó que “tiene que haber un control absoluto porque el medicamento tiene que tener un uso racional, en donde la persona comienza el tratamiento y lo termina o que si es una persona que tiene una dolencia crónica tiene que tomar ese medicamento bajo control”.

Finalmente, Molina afirmó que con estas medidas “el área de salud se va a ver afectada, no tengo ninguna duda, y va a aumentar el gasto de salud, que es justamente lo que ellos arguyen en forma falaz”, sentenció.

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