El Viaducto parece ser la solución elegida “como en febrero de 2004”
Mientras continúan las reuniones, se avanzó en la declaración de la emergencia vial -a través del Concejo Deliberante- lo que permitirá “agilizar gestiones interjurisdiccionales” ante el colapso de la Ruta 3 en la zona Este de la base costera del cerro Chenque, pero las soluciones definitivas siguen pareciendo inciertas pese al nuevo apoyo que, como sucedió en febrero de 2004, se hace público hacia el proyecto Autovía-Viaducto.
A pesar de la decisión actual, familiares y profesionales que acompañaron al ingeniero Juan Carlos Svoboda en su proyecto “Desarrollo Urbano Comodoro 2030”, presentado en sociedad en el 2003 en audiencia pública, continúan aportando datos sobre los beneficios que ofrecía y que sigue teniendo -de acuerdo al desarrollo de estudios geológicos- la propuesta integral que, señalaba Svoboda propone “una solución inmediata al deslizamieno del Chenque, pero también una global para la ruta que abarca desde Cañadón Ferrays hasta Caleta Olivia”.
Se recordó además que ante las diferencias en el seno del denominado Grupo Técnico de Trabajo conformado en su momento para analizar las soluciones, el Colegio de Geólogos del Chubut -invitado a participar por el municipio- señaló que una vez tomada la decisión “en razón de las diferencias conceptuales existentes, este Colegio dejó de participar de las reuniones el 9 de febrero pasado” -en el año 2004- al igual que lo hicieran los arquitectos y los profesionales referentes del proyecto “Comodoro 2030”.
Mientras se espera que el Chenque “deje de moverse” -lo que marcará el inicio de alguna obra- y se van avanzando en decisiones políticas respecto a financiamientos futuros o al “restablecimiento de la condición original de la Ruta 3” -según Julio Otero, de Vialidad Nacional-, el caos vehicular se mantiene en determinados momentos, al momento de unir la zona norte con zona sur de la ciudad.
Cabe destacar que la última decisión, respecto a la habilitación de la doble mano en el Camino del Centenario, descomprimió el Roque González y agilizó notoriamente el tránsito para unir las dos zonas de la ciudad, lo que fue especialmente reconocido por trabajadores que prestan servicio en el centro -o en barriadas del sector sur- y deben trasladarse desde o hacia el norte de la ciudad.