2023-05-17

Semana del parto respetado

Dictaron charlas sobre el parto respetado en el CIP

El área de Obstetricia del Hospital Regional, desarrolló una jornada de charlas en el marco de la Semana del Parto Respetado, con el lema “Salud es parir libre de violencias”.

Como todos los años, desde el Ministerio de Salud de la Nación se define una semana para difundir el contenido de la ley, este año será desde el 14 al 20 de mayo y se desarrollan actividades en distintos centros de salud del país. 

Durante la jornada de ayer, en el Centro de Información Pública (CIP) diversas especialistas trataron el tema. En primer lugar, disertó la Dra. Bárbara Fregenal y la lic. Margarita Chocobar sobre la Ley 25929 de Parto Respetado y la dra. Tamara Acosta habló sobre cesárea electiva y sus riesgos. 

También se hizo hincapié en el alcance jurídico y consecuencias de la violencia obstétrica, como así también en el rol del personal involucrado en situaciones de violencia y cómo evitarlas, a partir de una presentación a cargo de la Lic. Angélica Cárcamo y Melisa Cantero. 

A su vez, se conoció el rol de las enfermeras y enfermeros durante el proceso de nacimiento y sus responsabilidades dentro de la Ley de Parto Respetado. En el último tramo de la jornada, se habló sobre los criterios de alto riesgo de los partos con la Dra. Alejandra Reyes y un especialista en neonatología describió “La hora sagrada al nacimiento” con la Lic. Mayra Brizuela. Por último, se dio lugar a un espacio para compartir experiencias coordinado por las licenciadas Analía Maimo y María Bustamente.

 “La violencia no solo puede ser ejercida por el profesional médico, sino también por cualquier personal”

Angélica Cárcamo, Lic. en Obstetricia, en diálogo con Crónica señaló que la Ley 25.929 fue sancionada y promulgada en 2004 y finalmente reglamentada en 2015, la cual defiende los derechos de las madres, los recién nacidos/as y sus familias al momento del trabajo de parto, parto y post parto, donde están detallados los distintos derechos que deben garantizarse a la mujer, el recién nacido/a y su familia.

A su vez, describió las formas en que se despliega la violencia obstétrica. “Es todo el trato deshumanizado hacia las pacientes, en general es tratar de mala manera, que eso por suerte ha ido cambiando con los años, el hacer ciertas maniobras que son innecesarias, no esperar los tiempos biológicos para el parto, entre otros”.

Además, explicó que esta violencia no solo es ejercida por el profesional médico, sino también por todo el personal del centro de salud, incluso administrativo. “Desde que la paciente entra a la institución sea privada o pública, la persona que le dice ´no hay turnos´, ´ya cerramos la agenda´, ´vení el mes que viene, mañana o pasado´. Todo eso es igualmente violencia”, dijo Cárcamo. 

En este sentido, recalcó la importancia de la comunicación con los profesionales y personal durante el embarazo. “Todo esto se debería charlar en el control de embarazo que se le puede realizar, si la paciente tiene obra social puede hablarlo también en el medio privado, sacarse todas las dudas, aunque sea la duda más mínima, con su médico o su obstetra”.

Sala TPR en el Hospital Regional

La ley, además de garantizar derechos instruye a que los hospitales y clínicas, privadas y públicas desarrollen las áreas TPR (de trabajo de parto, parto y recuperación), que son las salas donde se propician los distintos momentos del parto.

En Comodoro Rivadavia, estas salas se encuentran en el Hospital Regional, donde cada mujer puede decidir cómo tener a su hijo/a y quién los acompañará durante todo el proceso. 

“En la sala TPR, la gestante en el Hospital Regional se interna en el tercer piso y en esa misma habitación, luego de ser evaluada va a tener su trabajo de parto, su parto y el puerperio, por lo que la paciente no tiene que andar deambulando de un sector a otro”, explicó a Crónica Angélica Cárcamo, Lic. en Obstetricia.

Estas salas se crearon en distintos lugares del país para responder a los conceptos de humanización, como el parto centrado en la familia, donde todos los integrantes tienen un rol importante, tanto la persona gestante, el bebé y su acompañante (sea el padre o un familiar que se decida).  

Respecto a esto, Cárcamo señaló que “en esa misma internación que pueden ser cuatro horas, cinco o seis horas depende cada caso, va a estar acompañada con la persona o el familiar que ella prefiera, todo esto está incluido dentro de la normativa sobre violencia obstétrica, que indica que la paciente tiene derecho a estar acompañada durante su internación”. 

Continuó diciendo que “estas salas están equipadas y cuentan por ejemplo con pelotas, donde la paciente durante su trabajo de parto puede estar sentada allí”.

Curso de preparto 

A su vez, Cárcamo recordó que a partir de este viernes brindarán nuevamente el curso de preparto y preparación para la maternidad. El espacio donde se brindará el curso será el Área Programática Sur, todos los viernes de 10 a 12. “Es un espacio donde tanto las mamás y papás pueden charlar y sacarse todas las dudas”.

¿Por qué es importante hablar de parto respetado y humanizado?

Cada tercera semana de mayo se lleva a cabo la Semana Mundial del Parto Respetado, que tiene como objetivo generar conciencia sobre el nacimiento como un proceso en el que las protagonistas son las personas gestantes y sus bebés. Desde OSPEDYC, explican qué es el parto respetado promoviendo un parto basado en el respeto a los derechos de la madre, del padre y del recién nacido.

Esta iniciativa nació en 2004 gracias a la Asociación Francesa por el Parto Respetado (AFAR) y desde entonces se replica en distintos países con el objetivo principal de visibilizar el modo en que se atienden partos en todo el mundo y exigir el cumplimiento de los derechos vinculados al nacimiento.

El término “parto respetado” o “parto humanizado” hace referencia al respeto de los derechos de las madres, los niños y niñas y sus familias en el momento del nacimiento. Durante esta semana se pone especial atención a las distintas maneras y elecciones que existen para transitar la gestación, el parto y el puerperio. Además, se propone darles un mayor protagonismo a las personas gestantes y a sus familias durante todo el proceso.

En Argentina, los derechos de los padres y las/los recién nacidos en el momento del nacimiento son tan importantes que merecieron el respaldo de una Ley Nacional, la 25.929 que rige en cada rincón del país. Esta Ley garantiza, entre otros, el derecho a:

Un parto normal, en donde se respeten los tiempos de la persona gestante.
La no discriminación.
Respeto a la intimidad.
Elegir a la persona que acompañará durante el trabajo de parto, el parto y posparto.
Que el bebé esté en su cuna al lado de la persona gestante, durante toda la internación (a menos que necesite cuidados especiales).
Que toda la familia reciba toda la información necesaria, en un lenguaje claro, sobre el estado y la evolución del parto y del bebé.
Conocer los beneficios de amamantar y los cuidados que necesitan tanto el recién nacido como la persona gestante en esta etapa de la vida.
Conocer los efectos negativos del tabaco, el alcohol y las drogas.

Parto seguro sin intervención y humanizado

Un parto seguro es un parto natural y planificado en el cual las personas gestantes y sus acompañantes toman decisiones y expresan sus necesidades y preferencias con anterioridad, con el objetivo de que el nacimiento sea tan fisiológico como sea posible y se eviten intervenciones farmacológicas y/o rutinarias innecesarias.

Asimismo, durante los controles del embarazo, la persona va a ser informada con claridad y precisión sobre los signos y síntomas del comienzo del trabajo de parto, para que pueda concurrir a la maternidad en el momento oportuno.

La Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC explica que “se debe hablar de parto humanizado, lo que implica el reconocimiento de un espacio respetado, deseado, de intimidad y de protagonismo para el/la bebé y la madre o persona gestante, donde el nacimiento y recepción se desarrolle de la manera más cuidada y placentera posible”.

¿Cuándo un parto es respetado?

La profesional de OSPEDYC, explica que un parto respetado se da cuando:

Se respetan las particularidades de cada familia (etnia, religión, nacionalidad), acompañándola a través de la toma de decisiones seguras e informadas.

Se genera un espacio familiar donde la persona gestante y el recién nacido/a sean los protagonistas y donde el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible.

Se respeta que la persona embarazada/gestante siga su propio pulso de parto, evitando todo tipo de intervenciones innecesarias o impuestas, y a decidir en forma conjunta la forma de controlar el dolor, la posición y la forma y vía de parto.

Se cumple el derecho de la persona embarazada, como usuaria del sistema sanitario, a recibir la información completa (existencia de complicaciones, ventajas e inconvenientes de los posibles tratamientos) y a ser tratada con respeto y consideración de sus pautas culturales.

Se tiene en cuenta los deseos y necesidades de cada persona gestante, como el estar o no acompañada por alguien de confianza en cada momento, a su intimidad y a la alimentación durante el parto.

Se informa sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar y debe hacer que la persona en trabajo de parto participe activamente al decidir conductas de los profesionales durante el parto y puerperio.

Se respeta el derecho a no ser sometida a ningún examen o intervención de investigación.
Se mantiene al recién nacido en su habitación de internación (si no requiere cuidado especial).
Se da información sobre los beneficios de la lactancia y asistencia para amamantar.
Se brinda asesoramiento e información sobre los cuidados de la parturienta y del niño o niña, y sobre iniciar la anticoncepción en el puerperio.

Además del respeto hacia la persona gestante, son fundamentales los derechos de los recién nacidos. Los y las bebés tienen derecho a estar en contacto con la persona progenitora desde el primer momento, ser alimentados con leche materna sin interferencias, ser tratados de forma respetuosa y digna, contar con inequívoca identificación, no ser sometido a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación o docencia y que sus progenitores reciban información sobre los cuidados para su crecimiento y desarrollo.

En caso que el recién nacido presente una situación de riesgo, sus padres tienen derecho a:
Recibir información comprensible, suficiente y continuada, en un ambiente adecuado, sobre el proceso o evolución de la salud de su hijo o hija, incluyendo diagnóstico, pronóstico y tratamiento.

Tener acceso continuado a su hijo o hija mientras la situación clínica lo permita, así como a participar en su atención y en la toma de decisiones relacionadas con su asistencia.

Un consentimiento informado sobre cualquier práctica médica que se le realice al niño o niña.
Que se facilite la lactancia materna de la persona recién nacida.

Recibir asesoramiento e información sobre los cuidados especiales del niño o niña.
“Desde OSPEDYC creemos que el futuro de los embarazos, partos y nacimientos respetados, apunta a fortalecer la participación y la restitución del papel central de la persona gestante en uno de los períodos más importantes de su vida. Para nuestra obra social, es de suma importancia que las personas embarazadas puedan contar con el apoyo y la contención de los profesionales de la salud y del personal sanitario que las asiste”, finaliza la profesional.

Te puede interesar