2023-04-30

Trabajo e inclusión Desde 1999

Nosotros También: Una asociación de trabajo para personas con discapacidad

Nosotros También es una Asociación Cooperadora de familias de personas con discapacidad, que se organizaron para dar respuesta a una problemática que afectaba a sus hijos e hijas: llegaban a la adultez sin posibilidad de desarrollarse laboralmente, ya que no contaban con espacios destinados a la adquisición de habilidades para el mundo del trabajo. A partir de esta preocupación, hace más de 20 años formaron “Nosotros También”, un lugar de trabajo e inclusión.

Enfrentando los prejuicios y los miedos

Beatriz Bruni, es la directora y madre de uno de los participantes de la organización que brinda trabajo a 22 adultos con discapacidad, todos mayores de 40 años. A pesar de los miedos y las dudas, en 1999, once familias se animaron a dar el primer paso y comenzar lo que se convirtió en un largo camino, que no fue fácil pero que ha dado sus frutos.

“Siempre fue la idea orientarlo a lo laboral, ellos ya habían superado lo pedagógico en la escuela. Fuimos investigando, aplicando el sentido común, aprendiendo todo lo que podíamos como mamás, porque no somos profesionales en la materia, ni teníamos experiencia en esto. En Comodoro no había nadie para consultarle, fuimos aprendiendo de las ganas que teníamos de tener este espacio para nuestros hijos”, comentó Beatriz.

Bruni destacó que todos los participantes de Nosotros También son personas mayores de 40 años: “Acá integramos chicos que nunca fueron recibidos en la escuela porque tienen autismo, ahora son adultos que tienen más de 40.

En las escuelas nunca los recibieron porque no estaban preparadas, hace 30 años atrás no se hablaba del autismo.

Son personas que vivieron la época donde más se segregaba, ahora a los más chiquitos ya se los está integrando, por ejemplo en los deportes”.

Trabajo adaptado y protegido

En 2004, con el apoyo de la terapista ocupacional se evaluó qué tarea podía ser realizada por el grupo: “Tenía que ser una línea de producción para que todos, con las capacidades que tuvieran, pudieran participar. Teníamos que potenciar sus capacidades para que ellos en todo su trayecto laboral pudieran llegar a elaborar algo que pudiéramos vender”, contó Bruni. Luego de muchas ideas y puestas en práctica pudieron comenzar a producir las bolsas de papel que comercializan en la actualidad a clientes particulares, emprendimientos y negocios.

“En un principio, los mismos papás desconfiaban, me decían ‘No sé si mi hijo va a poder” y yo les decía ‘Sii, si va a poder’. Acá no se trata de que el chico pueda hacer el trabajo, sino de que lo adaptemos para que pueda y así tiene que ser la vida. Uno tiene que adaptar lo que ofrece para que cada uno de ellos lo pueda usar, de esa forma, cuando es propicio para ellos, se van a esforzar por hacerlo”, remarcó la directora, quien afirmó: “Todos ellos han progresado un montón, todos hacen todo”.

Además, Beatriz contó que la organización no solo brinda trabajo, sino que también desarrolla otras actividades destinadas a mejorar las habilidades de quienes se desempeñan dentro del proyecto como trabajadores. Con el trabajo constante del equipo interdisciplinario de profesionales, se dictan talleres de musicoterapia, de computación, actividades de estimulación cognitiva para mejorar la psicomotricidad y la memoria.

Más allá de los cambios que tardan en llegar en el ámbito del empleo privado, Nosotros También se ha convertido en un ejemplo para pensar el trabajo y la inclusión: «Estamos muy felices de haber podido generar este espacio, de que nuestros hijos hoy día puedan disfrutar de esto, porque les han sido negadas muchas cosas» dijo, y agregó: “Me encantaría que hubieran muchos espacios como este, que el Estado generara espacios para personas que no pueden incluirse en el trabajo competitivo, porque si lo pudimos lograr nosotros que somos un grupo de padres, cuánto más puede lograr el Estado que tiene muchos más recursos que nosotros”, concluyó.

Beatriz Bruno, directora de Nosotros También y madre de unos de sus participantes, contó a Crónica sobre la importancia de garantizar espacios de trabajo para las personas con discapacidad. 

Un panorama que se complejiza hacia el exterior

A pesar del espacio que han generado para sus hijos, Beatriz Bruni también reflexionó sobre las oportunidades de empleo en otros lugares: “Puedo contar con los dedos de una mano las personas con discapacidad que están en un empleo formal”, dijo la directora. “Desde hace muchos años los chicos hacen pasantías, pero ninguno queda en esos puestos. Los jefes deberían capacitarlos para que ellos puedan seguir en esos puestos de trabajo, pero eso no pasa. Incluso en la Municipalidad y la Provincia tienen incluidas personas con discapacidad, pero no llegan al cupo legal que es el 4%”, sentenció.

Reflexionando sobre estas experiencias, manifestó que desde el Estado deberían gestionarse los medios para relacionar empleados con empleadores: “A veces hablo con comerciantes que tienen la voluntad, pero no saben cómo hacerlo, no tienen las herramientas, pero se podrían hacer proyectos de trabajo asistido con acompañantes terapéuticas”, sugirió.

 

Te puede interesar