Vecinos del barrio 9 de Julio colocarán alarmas comunitarias para evitar ilícitos
Semanas atrás vecinos del barrio 9 de Julio y 13 de Diciembre habían mantenido un encuentro con los jefes de la Comisaría Segunda para abordar el tema de la seguridad en el sector a partir de diversos ilícitos donde se acordó llevar adelante luego otro encuentro para avanzar sobre acciones preventivas, mientras se brindaría respaldo con una cuadrícula en la zona para evitar nuevos acontecimientos.
En este sentido, el jueves por la noche se realizó el nuevo encuentro en instalaciones de la vecinal del 9 de Julio, donde participaron el doble de vecinos que la primera vez, y una empresa se acercó para presentar el sistema de alarma comunitaria y explicar precisiones del funcionamiento de la misma, para que los residentes comiencen con la instalación.
Al respecto el comisario Lucas Cocha, jefe de la Seccional Segunda, comentó que “el sistema de alarma comunitaria tiene una chicharra que va instalada en un poste, la misma se alimenta de energía solar. Los vecinos tienen un control cada uno, entonces ante cualquier actitud sospechosa lo accionan y alertan a los vecinos y móviles que transitan los alrededores, porque empieza a sonar”.
Asimismo, manifestó que “primero hay que hacer un mapa para determinar los sectores estratégicos donde se pueden colocar las alarmas que abarque al mayor radio de vecinos, esto lo va a hacer la empresa, y en base a ese mapa veremos cuantas alarmas serán necesarias”.
De la misma forma, comentó que además de los avances en esta acción preventiva, se habló nuevamente de cuestiones que favorecen a que se cometan hechos delictivos como árboles grandes que dan la posibilidad al delincuente de ocultarse, la falta de alumbrado público, y mencionó que estuvo reunido con autoridades para trabajar dicho tema y dar prioridad a los sectores de 9 de Julio y 13 de Diciembre.
Sobre la plaza
Otro de los puntos abordados en el encuentro fue el de la plaza Carlos Gardel y los feriantes dado que varios vecinos han manifestado que se transformó en una problemática para los abuelos del Hogar lindero y para los residentes que quieren ir a pasear en bicicleta o disfrutar del espacio verde, incluso comentó: “nos indicaron que si bien hay mucha gente que va a comprar, hay otros que van a ingerir bebidas o amigos de lo ajeno que aprovechan a mirar viviendas o vehículos, incluso hubo un robo de cubiertas el fin de semana”, de manera que se planteó el traslado a APAEC.