Una semana antes un hombre lo habría amenazado de muerte
Multitudinaria marcha en Río Mayo pidiendo justicia por el homicidio del payador regional Saúl Anticaneo
A cuatro días de descubrirse la dolorosa muerte del joven artista conocido como “El payador de Chalía” Saúl Anticaneo (28) cuyo cuerpo sin vida fuera encontrado por su hermana el domingo 23 en el departamento que habitaba en las calles Perito Moreno y Arenales, con al menos 3 tiros en el rostro, en la tarde de ayer decenas de personas marcharon por las calles de la localidad chubutense pidiendo justicia.
Familiares y amigos e incluso artistas regionales fueron quienes expresaron sus palabras de dolor y pedido de pronta justicia en una causa por homicidio que encabezan la fiscal de Sarmiento, Rita Barrionuevo y el subcomisario Pablo González, de la División Policial de Investigaciones, también de la localidad de Sarmiento.
“Saúl era un chico re bueno y trabajador, toda la vida trabajó en la misma verdulería, era querido por todo el mundo... Quién puede haberle hecho esto; ojalá se esclarezca pronto, confiamos en la Justicia”, era el clamor de familiares y amigos que aún no encuentran explicaciones en un caso que, después de haber sido publicado por Crónica, tuvo trascendencia nacional en varios portales y canales televisivos de la Capital Federal.
Tres orificios de bala detectados en la sien, pómulo y cuello, y también lesiones en el ojo derecho y un corte en el cuello, fueron los primeros indicios del ensañamiento que tuvo el homicida para con el también animador de festivales folclóricos con muchos sueños por cumplir, especialmente en el próximo festival regional a organizarse la segunda semana de noviembre en Río Mayo.
Por otra parte, no trascendieron detalles de la investigación criminal, solo que se ordenaron allanamientos, uno en Río Mayo y otros dos en la localidad de Perito Moreno. Cobraba firmeza la hipótesis de ocasionales testigos que una semana antes del trágico desenlace vieron discutir a la víctima con un hombre que habría manifestado “esta me la voy a cobrar”, según le escucharon decir. No se trató de un homicidio en ocasión de robo, ya que no encontraron desorden ni faltantes de elementos de la víctima, solo el detalle que la puerta se encontraba entreabierta.